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23 de mayo, 2024

Carlos III. Un exmayordomo real reveló los insólitos regalos que suele hacerle a sus empleados en Navidad.

La familia real se prepara para cumplir con una de las tradiciones que hasta la mismísima Reina Isabel II respetó antes de su muerte.

El exmayordomo de Carlos III y Camilla Parker Bowles contó las intimidades que se viven dentro de la familia real el día anterior a la Navidad.

La familia real se prepara para cumplir con una de las tradiciones que hasta la mismísima Reina Isabel II respetó antes de su muerte.

Estas festividades serán especiales para Carlos y todo el clan, sin la presencia de la reina. A pesar de su ausencia, los regalos estarán presentes y según el diálogo que mantuvo Harrold con el medio británico Mirror, podrían cambiar algunas cuestiones.

El viejo empleado de Carlos, quien ofreció sus servicios durante siete años en Highgrove, se retiró de su trabajo y ahora se dispuso a revelar la costumbre que la familia real respetó durante décadas.

En principio, lo normal es repartir los paquetes sorpresa antes del 25 de diciembre, pero en esta ocasión los más pequeños podrían encontrarse con más regalos en la mañana del domingo debajo del árbol navideño.

Harrold añadió: “Y creo que dan cosas serias, pero desafortunadamente no sé qué, aunque quizá veamos a Catherine (Kate Middleton) usando algunas joyas nuevas o algo así”.

Además de la tradición que comparte Carlos con sus parientes, también suele repartir regalos con sus empleados. Algo que Harrold destacó como un buen gesto por parte del rey, quien entrega tarjetas de Navidad firmadas por él y objetos impensados, curiosos y que normalmente no se encontrarían debajo del árbol.

“En Navidad, siempre recibíamos la famosa tarjeta. Antes de que se casara con la ahora reina consorte, recuerdo de recibirlas de él, William y Harry, y eso siempre fue muy especial”, describió.

“La otra cosa que solía hacer es que todos teníamos estos casilleros donde obtenía mi correo por las mañanas y lo que solía hacer en Navidad, solía dejar pequeñas cosas divertidas. Una vez dejó una lata de salmón y un año recibí un molinillo de sal y pimienta envuelto en una cinta. Probablemente le habían dado un cesto y a veces había mucho en ellos y nos daba algunos de los pedazos”, dijo Harrold.

Si bien es normal que en Navidad muchos empleadores entreguen presentes a sus empleados, en este caso, la tradición de la familia británica es hacerlo con objetos hilarantes, algo que en otras monarquías europeas no sucede.

“No esperas esas pequeñas cosas. Muestra que tienen ese lado divertido y práctico. Pero para los regalos apropiados serían cosas como tazas de té y platillos o vasos de whisky. Un año recibí una hermosa jarra de agua”, concluyó Harrold.

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