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sábado 13 de agosto, 2022
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Carolina de Mónaco. Separada desde hace 10 años. No se divorcio. Millones de euros están en juego. También un título nobiliario.

La relación con su tercer esposo y padre de su hija Alexandra puede generar un escándalo.

La hija mayor del príncipe Rainiero le daba el ‘sí, quiero’ a su tercer marido en una ceremonia secreta en el palacio de los Grimaldi el 23 de enero de 1999.

Había pasado una década cuando empezaron a vivir separados, sin que nunca hubiera una información oficial al respecto.

Más de 20 años después, el matrimonio sigue oficialmente casado: nunca hubo trámites de divorcio.

Hay una poderosa razón por la que Carolina de Mónaco no se ha divorciado aún de Ernesto de Hannover.

Se ha especulado con que uno de los motivos podría ser mantener el título de princesa de Hannover, de más rango que el de princesa de Mónaco y que también ostenta su hija pequeña, Alexandra.

De hecho, en la página web del Principado, la hermana de Alberto sigue apareciendo con el título de la casa alemana.

Pero no, parece que la verdadera razón para que no haya un divorcio es la de conservar el título y las propiedades que heredaría el hijo mayor del príncipe güelfo, Ernesto Jr.

De ahí que Carolina de Mónaco siga oficialmente casada, a pesar de que su todavía marido haya tenido otras relaciones en los últimos años.

Ernesto de Hannover mantiene un enfrentamiento con su hijo mayor por las propiedades de la Casa de Hannover, por lo que su relación es tensa, incluso con demandas millonarias de por medio.

 Pues bien, por mucha distancia emocional que haya padre e hijo, el príncipe Ernesto de Hannover no va a poder evitar que las propiedades de la Casa Güelfa vayan a parar a su primogénito, así como el título de príncipe de Hannover.

Así es como viene estipulado en Ley de la Cámara de 1836, que dice claramente que el hijo mayor sería el heredero natural.

Aunque existe una condición para que el primogénito pueda recibir todo el legado: el todavía marido de Carolina de Mónaco tendría que haber dado el consentimiento para el matrimonio de su heredero, algo que al parecer no sucedió.

Ernesto padre nunca aceptó el matrimonio de su hijo con Ekaterina Malysheva y de hecho, no fue a la boda.

Y esta condición que el heredero Hannover no ha cumplido es, es precisamente, a lo que tanto Carolina como los hermanos de su hija Alexandra temían que se aferrara el príncipe alemán, puesto que es algo que podría alegar para que su primogénito no herede lo que le corresponde llegado el momento.

Y aunque Christian ahora tiene mejor relación con su padre y estuvo en su boda, él tampoco pidió permiso de forma oficial para casarse con Sassa de Osma, por lo que también podría tener problemas para recibir la herencia.

La única solución para evitar esta posible maniobra de Ernesto de Hannover es que no haya otro heredero legítimo, algo que está en manos de Carolina.

Según explicaba la revista alemana ‘Bunte’ en su momento, la aún princesa de Hannover teme que, si se divorcian, Ernesto pueda contraer matrimonio con una nueva pareja y, con ello, dificultar el traspaso del título y las propiedades de la Casa de Hannover.

Así que Carolina se ha ‘sacrificado’ y sigue casada con el príncipe alemán para evitar una futura boda, a pesar de los disgustos que se ha llevado durante su matrimonio.

Carolina tiene buena relación que tiene con Ernesto Jr. y Christian, los dos hijos que el príncipe alemán tuvo con su primera mujer, Chantal Hochuli, y que al fin y al cabo son los hermanos de su hija Alexandra.