Tras dos años, el juez federal Ariel Lijo ordenó medidas de pruebas en la causa por la denuncia de Nisman contra Cristina por encubrimiento a iraníes acusados de haber participado en el atentado a la AMIA. Delegó la pesquisa en el fiscal federal Gerardo Pollicita.
Lo confirmó el juez de Casación Penal, Mariano Borinsky, uno de los que determinó en diciembre de 2016 que la causa se reabriera.“La decisión de cerrar la causa fue apresurada y el fallo del juez fue prematuro. Por eso decidimos que se inicie la investigación. Nosotros teníamos que asegurar si era verosímil, algo que era así. La denuncia era verosímil y por eso había que investigar. Eso fue lo que fallamos en diciembre”, declaró en una entrevista telefónica.




