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jueves 29 de septiembre, 2022
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Chile. Mayoritario rechazo al proyecto de nueva Constitución en el plebiscito.

El presidente convocó a líderes de los partidos políticos y de las dos cámaras del Congreso para la continuidad del proceso constitucional

El rechazo a la nueva Constitución de Chile se impuso con 61,87% de los votos válidos del plebiscito contra 38,13% favorable a la aprobación.

Esto con completado 99,86% del escrutinio oficial.

El presidente Gabriel Boric llamó a los dirigentes políticos a escuchar “la voz del pueblo”, que se expresó “de manera fuerte y clara” en la consulta, y anticipó que hará cambios en su gabinete.

Convocó a líderes de los partidos políticos y de las dos cámaras del Congreso para la continuidad del proceso constitucional.

“Hay que escuchar la voz del pueblo; esta decisión exige a nuestras instituciones que trabajemos hasta arribar a una propuesta que nos interprete a todos, que dé confianza”, afirmó el mandatario en un mensaje al país.

“Esta decisión exige a nuestras instituciones y actores políticos que trabajemos con más empeño, con más diálogo, con más respeto y cariño, hasta arribar a una propuesta que nos interprete a todos, que nos dé confianza, que nos una como país”, manifestó.

“Debemos ser autocríticos; los chilenos y chilenas han exigido una nueva oportunidad para encontrarnos y debemos estar a la altura de este llamado; no podemos dejar pasar el tiempo ni enfrascarnos en polémicas, hago un llamado a todas las fuerzas políticas a poner todo de su parte”, sostuvo.

Adelantó que hará cambios en el gabinete: “Hacer frente a estos importantes y urgentes desafíos requerirá prontos ajustes en nuestros equipos de gobierno, para enfrentar este nuevo periodo con renovados bríos”.

Simpatizantes del rechazo festejaban en caravanas de autos, que habían tomado las calles de distintos sectores de la capital y de otras ciudades del país, con banderas chilenas y bocinazos.

Los chilenos fueron a las urnas para decidir en plebiscito si aprobaban o rechazaban el proyecto de Constitución elaborado con el fin de sustituir la carta magna vigente, sancionada durante la última dictadura.

El proceso constitucional seguirá su rumbo, ya que de aprobarse se habrían debido implementar leyes por parte del actual Congreso, que está dividido casi a la mitad entre fuerzas de derecha e izquierda, y en caso de rechazarse, los parlamentarios deberán buscar un nuevo camino constitucional.

Actualmente, Chile se rige por la Constitución de 1980, sancionada durante la dictadura del general Augusto Pinochet, que tuvo una importante reforma en 2005, durante el gobierno del presidente constitucional Ricardo Lagos.

Ese texto fue el centro de los reclamos ciudadanos en el estallido social de octubre de 2019, que llevaron a un acuerdo entre casi todos los sectores políticos para redactar una nueva carta magna.

La propuesta de nueva Constitución, escrita por 154 convencionales constituyentes elegidos con la participación de los pueblos originarios, buscaba establecer en sus 388 artículos un Estado de bienestar en el país.

Entre los cambios principales, postulaba que Chile pasara de ser una “república democrática” a una “democracia paritaria”, asegurando que las mujeres ocupen al menos 50% de todos los órganos del Estado.

También buscaba definir al país como un Estado plurinacional e intercultural, con el reconocimiento de 11 pueblos, que tendrían sus respectivas autonomías regionales indígenas y sistemas jurídicos de los pueblos con respeto a la Constitución.

Proponía cambios en el sistema político, tales como la introducción de una reelección para el presidente, la eliminación del Senado y su reemplazo por una “cámara de las regiones” con menos poder que aquel y la facultad de elaborar leyes acotadas a acuerdos regionales, y mayores atribuciones a la Cámara de Diputados.