Tenía 72 años
La Justicia dictó la prisión preventiva para David Demaldé Gutiérrez, el hijo mayor de Margarita Iris Gutiérrez, la docente jubilada de 72 años asesinada en la localidad mendocina de Junín. El dictamen por homicidio agravado por el vínculo sepultó la hipótesis de un robo.
El avance de la causa sumó peritajes biológicos y hallazgos clave que complican de forma directa al imputado. Los investigadores recolectaron indicios contundentes en las últimas semanas que destruyeron cualquier intento de coartada de la defensa.
Una de las pruebas más demoledoras surgió a partir de los estudios científicos realizados en la escena del crimen. Los peritos forenses hallaron rastros biológicos en la vivienda que resultaron completamente compatibles con el ADN del sospechoso.
Las cámaras y el humo negro
El asesinato se descubrió el pasado 20 de mayo en el domicilio de la víctima, situado en la calle Rivadavia. El cadáver de la exconcejal estaba en una galería interna del inmueble y presentaba graves quemaduras en la mayor parte del cuerpo.
Los médicos legistas determinaron que la mujer tenía signos evidentes de violencia previos al inicio de las llamas. Para el fiscal Mariano Carbajal, el fuego fue generado de forma intencional con el único objetivo de destruir evidencias y encubrir el brutal homicidio.
Registros fílmicos de diversas cámaras de seguridad de la zona aportaron secuencias fundamentales para la reconstrucción. En las imágenes se observa con claridad el arribo de su hijo David Demaldé a la propiedad y, pocos minutos después, el surgimiento de una densa columna de humo negro.
La intervención policial se desencadenó gracias al llamado de una vecina, a quien le llamó la atención que la puerta de entrada permaneciera abierta de par en par. Al ingresar a la vivienda, el personal policial constató el escenario e inició los protocolos de preservación.
V
El fiscal incorporó al expediente numerosos testimonios que dan cuenta de un extenso historial de conflictos familiares y agresiones físicas entre la víctima y su hijo. A esto se sumaron informes médicos sobre presuntos problemas de adicción a las drogas por parte del detenido.
Durante un exhaustivo rastrillaje posterior en la casa del sospechoso, la Policía secuestró elementos calcinados. Entre los restos rescatados del fuego se identificó la pata de unos anteojos idénticos a los de Margarita Gutiérrez y un tornillo mariposa de un telar de bordar que le pertenecía.
La hipótesis principal sostiene que el acusado mató a su madre, robó su cartera y la quemó en su propio domicilio para hacer desaparecer pertenencias y documentación sensible.




