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16 de abril, 2024

Está en cuarentena estricta desde hace más de 14 meses. 78 test de coronavirus le dieron positivo.

Reside en Estambul, Turquía. Su esposa, un hijo y un nieto lo ven a través de un vidrio o videollamada. Fue diagnosticado con leucemia.

Muzaffer Kayasan, de 56 años, dio positivo en coronavirus en noviembre de 2020. Desde entonces, se realizó 78 test de COVID, y todos marcaron que sigue teniendo la enfermedad.

Vive e en Estambul, Turquía permanece obligatoriamente en cuarentena estricta hace más de 14 meses.

Alternó el aislamiento entre su hogar y un hospital. Confesó que está desesperado y tuvo que recurrir a las autoridades locales en busca de ayuda.

Esta persona tiene una esposa, un hijo y un nieto, a quienes solo puede ver a través de un cristal protector o mediante videollamadas.

Los especialistas explicaron al paciente que, aunque ya no tenga síntomas, los restos de la enfermedad viral persisten en su interior. Esto se debe a que Kayasan fue diagnosticado con leucemia, por lo que su sistema inmune es muy débil.

“Doy positivo constantemente. Cuando preguntamos a los científicos y a los médicos, nos dicen que mi sistema inmunitario está debilitado, porque tengo leucemia, y me mantienen vivo durante catorce meses con los medicamentos que me recetan. Es un proceso muy difícil”.

El hombre pasó nueve meses aislado en el hospital y cinco en su casa, ubicada en el distrito Sarıyer de Estambul.

Como sigue teniendo el virus, Muzaffer Kayasan no puede vacunarse, pero se molestó por las personas que todavía no lo hicieron por decisión propia: “No tienes derecho a no vacunarse y matar a otros. Esto es algo inmoral y deshonesto. Si tuviera la oportunidad, iría a vacunarme hoy. Ya soy voluntario para la Turkovac, pero el sistema no me acepta”, dijo

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