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lunes 15 de agosto, 2022
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Felipe de Edimburgo. La justicia británica blinda su testamento durante 90 años.

Es para proteger la intimidad de la reina Isabel II

Felipe de Edimburgo se llevó a la tumba un secreto: su testamento. La última voluntad del marido de Isabel II permanecerá sellada durante 90 años.

Es lo que dictaminó hace un año un juez del Tribunal Supremo de Londres y es lo que acaba de ratificar el también británico Tribunal de Apelación ante un recurso presentado por el periódico The Guardian.

El litigio enfrentaba la protección de la libertad de prensa contra el derecho a la intimidad de la reina.

Desde 1911, la familia real británica consiguió esquivar la ley de Reino Unido, que exige que los testamentos de los ciudadanos británicos sean públicos.

Los Windsor han solicitado mantener en secreto 33 testamentos. Se han repartido activos por valor de al menos 187 millones de libras calcula The Guardian.

El poder judicial nunca ha rechazado una de estas peticiones.

Tras la muerte del duque de Edimburgo, el periódico inglés solicitó poder acceder al testamento.

El juez sir Andrew McFarlane, presidente de la división de familia del alto tribunal, reconoció entender “la curiosidad” por conocer la última voluntad de un miembro tan destacado de la familia real.

Pero argumentó que no tenía “interés público” y que los medios solo persiguen su publicación por un “interés comercial”.

Para McFarlane, de hecho, resultaba necesario “mejorar la protección que se le da a ciertos aspectos realmente privados de este grupo concreto de personas”.

Los tres jueces del Tribunal de Apelación respaldaron la tesis del jurista y han dictaminado que los medios de comunicación no tienen derecho a asistir a la audiencia, ni a ser notificados sobre ella.

Consideraron que la publicidad “habría comprometido la necesidad de preservar la dignidad de la reina y la intimidad de su familia”.