Hubo manifestaciones y 142 detenidos.
El Gobierno francés superó dos votaciones en la Asamblea Nacional destinadas a bloquear una polémica reforma para elevar la edad jubilatoria a 64 años, que quedó automáticamente adoptada tras su reciente aprobación por decreto del presidente Emmanuel Macron.
Las votaciones constituyen un triunfo para Macron pero quizás a un costo muy alto.
Un presidente acusado de autoritario por sus críticos y al que aún le falta la mayor parte de su segundo mandato.
Tras las votaciones se registraron nuevas protestas en París, quema de basura y saqueo de comercios
Hubo 142 manifestantes detenidos.
La reforma jubilatoria es rechazada por la mayor parte de la opinión pública francesa, según sondeos.
Toneladas de basura acumuladas en las calles de París por un paro de recolectores se han convertido en uno de los símbolos del rechazo a la reforma.
Según el Gobierno es necesaria para evitar una quiebra del sistema provisional en medio de una creciente expectativa de vida.




