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miércoles 28 de octubre, 2020
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Gracias por tanto, querido Quino.

La Cultura Argentina de duelo.

El dibujante y humorista gráfico Joaquín Salvador Lavado, conocido como «Quino», creador de Mafalda, murió a los 88 años, según anunció en su Twitter su editor Daniel Divinsky. Quino será eterno a través de ella.

«Se murió Quino. Toda la gente buena en el país y en el mundo, lo llorará», informó el editor Daniel Divinsky, quien estuvo al frente de Ediciones La Flor.

Quino había sufrido un ACV hace unos días, será recordado siempre por el fenómeno Mafalda, la niña de clase media, intelectualizada y rebelde que hace 56 años aparecía a través de una mítica historieta surgida en la revista Primera Plana.

Mafalda sigue vigente como hace 56 años cuestionando totalitarismos y mandatos familiares, sexistas y generacionales.

Ella y sus amigos trascendieron las fronteras y son un símbolo de Argentina.

«Es una persona que se interroga sobre el mundo y los males que no se corrigen. Hace las preguntas que me sigo haciendo ahora de adulto, yo quería decir a través de ella lo que veía mal y había que corregir. Hablo poco, por eso elegí el dibujo para expresarme», contaba Quino sobre su personaje.

Joaquín Salvador Lavado Tejón, tal su nombre completo, había nacido en la región andina de Mendoza (Argentina) el 17 de julio de 1932, aunque en los registros oficiales, fue anotado el 17 de agosto.

Desde su nacimiento fue nombrado Quino para distinguirlo de su tío Joaquín Tejón, intor y diseñador gráfico, con el que, a los tres años de edad, descubrió su vocación.

A los 13 años se anotó en la Escuela de Bellas Artes, pero en 1949.

A los A 18 años se trasladó a Buenos Aires en busca de un editor dispuesto a publicar sus dibujos.

Durante 3 años de penurias económicas antes de ver su sueño hecho realidad.

El gran éxito y fama internacional no impidieron que Quino, el 25 de junio 1973, tome una decisión para algunos desconcertante: no dibujar más tiras de Mafalda, pues ya no sentía la necesidad de utilizar la estructura expresiva de las tiras en secuencia.

«A veces siento que la gente me reprocha como a un criminal de guerra que hace 26 años mató a nueve personas: los nueve personajes de la historieta. Yo digo que Mafalda es un dibujo, no una persona de carne y hueso. Qué raro eso, ¿no? Porque a veces me tratan como si fuera un asesino», dijo en una entrevista en 2004.

Quino publicó también los libros de historieta «Mundo Quino»; «Quinoterapia»; «A mí no me grite»; «Yo que usted?»; «Gente en su sitio»; «Potentes, prepotentes e impotentes»; «Sí, cariño»; «Yo no fui»; «Humano se nace»; «Bien, gracias, ¿y usted?»; «Hombres de bolsillo»; «A la buena mesa»; «Ni arte ni parte»; «Déjenme inventar»; «¡Qué mala es la gente!»; «¡Cuánta bondad!»; y «Cuentecillos y otras alteraciones».

En 2014, fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación, el primero que se le otorga a un dibujante en toda su historia

«Mafalda diría que soy un traidor a mi personaje yéndome a reunir con los reyes», bromeó.

Por el momento no está prevista ninguna celebración de despedida ni homenaje, dado el protocolo vigente que prohíbe la realización de ceremonias velatorio

Hace 11 años, una escultura de Mafalda sentada en un banco de plaza fue inaugurada en la esquina de Chile y Defensa, en San Telmo, a pocos metros del edificio donde vivía su creador, Quino, y de donde se inspiró para ambientar la historieta más popular.

Esa esquina se convirtió en destino imperdible de miles de vecinos y turistas y no se van de allí sin antes tomarse una foto.

«El edificio está igual, la verdad no ha cambiado nada, pero el barrio era muy distinto. Mucho más barrio, pasaba el tranvía, era más lindo. Mafalda era de este barrio y no sólo Mafalda, el almacén de Don Manolo lo saqué de una panadería cerca, que era del papá de un amigo», dijo Quino por entonces.