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sábado 4 de diciembre, 2021
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La mataron, torturaron y la dieron a comer a los cerdos. Crimen mafioso.

Un arrepentido quebró el secreto.

Una empresaria agropecuaria italiana fue asesinada por la mafia por negarse a vender sus tierras. 

Maria Chindamo fue vista por última vez en mayo de 2016 y desde entonces era buscada por su familia.

Un arrepentido que participó del crimen confesó y dio detalles macabros de cómo la mataron.

Antonio Cossidente, exmiembro del clan de los Basilischi, declaró que Chindamo fue secuestrada, asesinada, triturada y dada de comer a los cerdos.

Fue porque se negó a venderle a la mafia calabresa su casa agrícola ubicada en Laureana di Borrello, en la provincia de Reggio Calabria, según publicó el diario italiano La Repubblica.

La mujer, de 44 años y era madre de 3 hijos.

La primera hipótesis que se manejó fue la de un asesinato por venganza supuestamente realizado por familiares de su exmarido, el cual se había suicidado tras separarse de ella.

Pero todo cambió con la confesión de Cossidente que sostuvo que el asesino de Chindamo fue el narcotraficante Salvatore Ascano.

El hombre de 54 años vivía enfrente de la casa de la víctima y fue detenido en julio del año pasado acusado de manipular el sistema de videovigilancia en la propiedad de la mujer la noche anterior a su desaparición.

Sus captores la esperaron en el ingreso de su establecimiento agrícola porque sabían que ese día se reuniría con un grupo de obreros que tenían que hacerle algunos trabajos. Al llegar, fue agredida por tres hombres justo cuando estaba entrando en su camioneta.

Según relató Cossidente en ese momento fue arrastrada hasta un furgón y llevada a una casa colonial donde fue asesinada.

Tras el crimen, tiraron su cuerpo en un terreno y lo trituraron con una máquina agrícola.

Los restos fueron tirados como alimento a los cerdos, a los que habían mantenido en ayunas durante varios días.