Se acentúan las restricciones por avances del coronavirus.
Hoteles, restaurantes y lugares de ocio volvieron a cerrar en Londres, a solo dos semanas del fin del segundo confinamiento de Inglaterra, luego que los casos volvieran dispararse al parecer por una mutación del virus.
La capital del Reino Unido y partes del sureste de Inglaterra entraron en el nivel máximo de alerta contra el coronavirus, que ya se aplicaba a zonas del norte de Inglaterra.
Bares y restaurantes sólo podrán vender comida para llevar.
Todo el que pueda hacerlo está llamado a trabajar desde casa y se deben evitar los viajes no esenciales.
Está prohibido reunirse en lugares cerrados con personas con las que no se convive y los contactos exteriores en lugares como parques o playas no pueden superar las 6 personas, niños incluidos.
Comercios, salones de belleza, peluquerías y gimnasios pueden permanecer abiertos, así como las escuelas.
Mientras tanto, un total de 137.897 personas recibieron la vacuna contra la Covid-19 desarrollada por el consorcio Pfizer/BioNTech en la primera semana de la puesta en marcha de la masiva operación en Reino Unido, según el Gobierno británico.




