Hay 105 detenidos y dos heridos graves.
Patricia Bullrich cruzó a Axel Kicillof tras los violentos incidentes ocurridos durante el partido de Copa Sudamericana entre Independiente y Universidad de Chile en Avellaneda, que terminó con dos personas en terapia intensiva, 110 detenidos y al menos 16 heridos.
“El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires dejó que la violencia se adueñe de la cancha”, sentenció la ministra de Seguridad de la Nación, y advirtió: “Les da miedo hacer intervenir a la Policía para recuperar el orden”.
Bullrich publicó un mensaje en su cuenta de X donde además vinculó la violencia en las tribunas con un presunto pacto político entre el oficialismo bonaerense y los barrabravas.
“Conviven con los barras y sus negocios, igual que antes festejaban y trabajaban con los grupos piqueteros que llevaron a la Argentina al desorden”, escribió, y remató con una acusación directa: “El inútil de Kicillof se saca fotos con (Claudio, el presidente de la AFA) Tapia para la vuelta de las dos hinchadas por puro show electoral, pero es evidente que no puede garantizar la seguridad ni cuidar a la gente”.
En la misma línea, desde el Ministerio de Seguridad Nacional emitieron un comunicado en el que también responsabilizaron a las autoridades provinciales por los incidentes. “El operativo de seguridad es siempre jurisdiccional y, en este caso, estuvo bajo la responsabilidad de la Provincia de Buenos Aires”, indicaron. Y denunciaron fallas graves: desde el ingreso violento de la barra visitante y el uso de proyectiles hasta la ausencia de requisas y la decisión de no instalar redes de contención en la tribuna.
Además, el texto asegura que la Policía Bonaerense “recibió la orden de no intervenir desde antes del inicio del partido”, lo que, según el Ministerio, prolongó la violencia “sin control” y dejó una “tragedia”. Por este motivo, el gobierno nacional anunció que se presentará como querellante en la causa penal que investigará lo ocurrido.
En paralelo, la cartera liderada por Bullrich comunicó una serie de medidas: aplicación del derecho de admisión de por vida en todo el país para los involucrados, entrega urgente de las imágenes de las cámaras del estadio y sus alrededores, expulsión de violentos extranjeros y pedidos formales a Chile para que prohíba su ingreso a estadios. También reclamó sanciones ejemplares a la Conmebol contra Universidad de Chile como club visitante.
Los disturbios comenzaron desde los primeros minutos del partido, cuando hinchas de la “U” arrojaron proyectiles desde la tribuna superior. Luego incendiaron butacas en la tribuna Pavoni y, durante el entretiempo, los jugadores del equipo chileno pidieron que se desaloje la tribuna.
La Conmebol suspendió el encuentro. Dos hinchas chilenos debieron ser operados por fracturas de cráneo y permanecen internados en terapia intensiva en el hospital Fiorito.




