A 15 años de los crímenes de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, volvieron a cortar el ingreso al puente Pueyrredón, en Avellaneda, en reclamo de justicia por sus asesinatos durante una fuerte represión policial durante la crisis, en el año 2002.
El piquete comenzó en la mano que va hacia el sur del Gran Buenos Aires, donde solo estaba habilitado un carril, pero a partir del medio día, se extendió también en dirección a la Capital, por lo que la interrupción del tránsito era total.
Las agrupaciones que encabezan las protestas insisten con su reclamo para que la Justicia avance “en la responsabilidad política” de estos crímenes.
En el “acto unitario” que se realizó en el punte, pidieron “juicio y castigo (al ex presidente Eduardo) Duhalde y (el ex gobernador, Felipe) Solá”
Kosteki y Santillán eran militantes del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) que el 26 de junio de 2002 intentaban realizar cortar el tránsito sobre el puente que une a Avellaneda con la ciudad de Buenos Aires a través del Riachuelo en reclamo de puestos de trabajo y mejoras sociales en medio de la crisis socio-económica que siguió a la caída del gobierno de la Alianza.
Los jóvenes fueron acribillados por los policías en la estación de trenes, en una secuencia que fue documentada por reporteros gráficos que cubrían la marcha y aportaron un material clave para que la justicia pudiera disponer las condenas a prisión perpetua del ex comisario Luis Fanchiotti y ex el cabo Acosta, mientras que otros siete efectivos policiales recibieron penas menores y se encuentran en libertad.




