Estaba prófugo desde el 2013, Jorge Antonio Olivera, fue encontrado escondido en el auto, en la casa de su exmujer en San Isidro. Hacía tiempo que los investigadores sospechaban que ella podría estar ayudándolo.
Olivera fue condenado a 25 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad llevados a cabo en San Juan durante la dictadura. A veinte días de condena, se fugó cuando era trasladado al Hospital Militar para realizarse controles médicos.
El ministerio de Justicia y Derechos Humanos había ofrecido una recompensa de 100 mil pesos para quien aporte datos fehacientes para recapturar al militar.




