El juzgado federal de Junín, a cargo de Héctor Plou, allanó la sede central de gremio de los mecánicos de SMATA, que conduce Alberto Pignanelli. Esto se debe a una denuncia que informa de un faltante de 300 millones de pesos en la obra social.
Quien denunció fue el secretario de la seccional de Junín y revisor de cuentas de la obra social a nivel nacional, Alberto Fiori.
“Como revisor de cuentas hice mi trabajo: cuidar el dinero de los afiliados. A partir de mi intento de revisar las cuentas empezaron a aparecer situaciones extrañas y hasta un intento de toma de la seccional. Por eso acudí a la Justicia”, comentó Fiori quien en julio se presentó en el SMATA con un escribano, un abogado y un contador para cotejar los números, pero solamente le permitieron acceder con el escribano por lo que decidió no firmar el balance.
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