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viernes 9 de diciembre, 2022
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‘The Crown’. ¿Qué es verdad y qué es ficción en la nueva temporada? Cuidado para lo que no la vieron.

La quinta serie en el estreno de su quinta temporada obtuvo en el Reino Unido un millón de espectadores

La quinta entrega de la serie de The Crown por Netfix tuvo un gran recibimiento por parte de sus fans en su país de origen y arrojó la cifra de 1 millón de espectadores en el primer día según datos recogidos por datos de BARB (Broadcasters’ Audience Research Board).

En la quinta entrega, la reina cumple 40 años como líder del pueblo del Reino Unido y su espíritu sobre cómo dirigir el destino de su Inglaterra sigue firme: “Una soberana no puede mostrar sus emociones, entonces las entierra”, dice Isabel ahora en la piel de Imelda Staunton que le recuerda al espectador que nada ha cambiado en el corazón de esta mujer. Quienes siguen a The Crown han sido testigo de cada una de las difíciles decisiones que ha tomado esta reina para cumplir su función más allá de sus deseos.

La actriz Elizabeth Debicki asume ahora la interpretación de Lady Di, que se encuentra decidida a contar su verdad a quien se le cruce en su camino. Lejos de aquella jovencita callada y sumisa de la temporada anterior, esta Diana decide poner punto final a su calvario. Así primero publica sus memorias en aquella biografía autorizada escrita por Andrew Morton, Diana, una historia real y luego realiza una entrevista televisiva donde cuenta a viva voz el martirio de su matrimonio.

En esta temporada ha habido un aluvión de críticas por parte de los retratados en algunos de sus diez capítulos.

En los episodios anteriores, se aprovechó el hecho de que la mayoría de los personajes principales de que, o bien como la familia real no se manifestase, o que ya no estaban vivos.

Pero la nueva entrega avanza por los años noventa, y la mayoría de las personas que aparecen siguen presentes, y muchas de ellas han mostrado su descontento a la forma en que quedan representados.

El creador de ‘The Crown’, Peter Morgan, quien ha escrito todos los episodios de la nueva temporada, siempre ha sido sincero sobre la necesidad de crear escenarios ficticios para los personajes.

En 2018, afirmó que «tenemos que hacer algún tipo de saltos de imaginación, sobre cómo era la gente», y reconoció que «tal vez a veces me equivoco, porque no son amigos míos».

Ahora, una vez más, vienen las dudas. ¿Qué sucedió realmente? ¿Carlos tuvo esas conversaciones secretas con John Major? ¿El idilio con Camila se reveló de esa manera? ¿Lady Di fue engañada para hacer esa polémica entrevista retransmitida para la BBC? Puede que la quinta entrega no haya convencido a gran parte de la crítica. Sin embargo, contiene muchos de los temas que más golpearon a la monarquía británica. Con razón la monarca declaró aquel año 1992 como el «Annus horribilis».

La creación de Morgan ha conquistado a todo su público a lo largo de cinco temporadas. Otra cosa es la responsabilidad que carga sobre Netflix sobre especificar que su gran serie es ficción, cosa que de momento se le resiste.

El primer episodio muestra al Príncipe Carlos conversando casi en secreto con el primer ministro John Major ya es considerada una de las escenas más controvertidas de la temporada.

Carlos compara la situación de su madre con la de Margaret Thatcher, sugiere que Major ha revivido el partido conservador y le ofrece al primer ministro la oportunidad de preguntar si “esta institución que tanto nos importa a todos está en buenas manos”

Habría sido visto como constitucionalmente impropio que el primer ministro se reuniera con el heredero al trono en privado.

La oficina de Major ha declarado que «las discusiones entre el monarca y el primer ministro son completamente privadas y, para Sir John, siempre lo seguirán siendo. Nunca hubo ninguna discusión entre Sir John y el entonces Príncipe de Gales sobre cualquier abdicación, ni fue tan improbable y tema impropio jamás planteado por el entonces Príncipe de Gales (o Sir John)».

En 1995, Khan trabajaba en el Royal Brompton Hospital de Londres. Durante agosto de ese año, Diana visitó regularmente el hospital ya que el esposo de una amiga cercana se estaba recuperando de una cirugía cardíaca, como señaló Khan en su declaración durante la investigación de 2004 sobre la muerte de Diana. “Por lo que había visto durante sus visitas, Diana se interesó mucho por el funcionamiento del hospital”, explicó, lo que la llevó a preguntar si podía presenciar una operación de corazón.

“De hecho, vio dos operaciones de este tipo, aunque solo se oye hablar de una en la prensa”, dijo.

Después de semanas de visitar el hospital en múltiples ocasiones, Diana y Hasnat tuvieron una cita. Su romance se mantuvo en secreto. Al igual que en la serie, Diana hacía uso de pelucas para pasar desapercibida.

Mantuvieron su relación intentando escapar de los flashes de la prensa. Incluso hasta se trasladó a Pakistán para conocer a los padres de Hasnt.

La relación de la pareja llegó a su fin solo cinco semanas antes del trágico fallecimiento de Diana en agosto de 1997. El médico era más consciente de que su relación no podía funcionar tratándose de ser ella quien era.

Mucho se ha hablado de que su relación posterior con Dodi era una forma de llamar la atención del doctor.

El Príncipe Felipe interpretado por Jonathan Pryce mantiene su pasión por la conducción de carruajes, una afición que compartirá con la mujer de su ahijado, Lady Penny Knatchbull, 32 años más joven que el marido de la reina.

Durante décadas la pareja mantuvo una relación de amistad, mantenida por su amor por las actividades al aire libre y todo lo relacionado con la equitación.

Si bien hubo furor en los medios británicos por el hecho de que el episodio iba a profundizar en la cercanía entre la pareja, en ningún momento Philip y Penny intimaron mucho más.

La conversación entre Charles y Camilla, que desde entonces ha sido inmortalizada como «Tampongate», en realidad tuvo lugar el 17 de diciembre de 1989, cuando ambos aún estaban casados ​​con otras personas.

La prensa no publicó la llamada grabada en su totalidad hasta 1993.Como se muestra en ‘The Crown’, la conversación íntima varió de lo mundano a lo sexual, y que fue todo un revuelo cuando salió a la luz.

El «Tampongate» confirmó cuando salió a la luz que Carlos no solo había sido infiel a su pareja, sino que él y Camilla estaban enamorados.

En cuanto a la entrevista que dio Diana a la BBC una investigación sobre ella realizada en mayo de 2021 encontró que el periodista actuó de manera «engañosa» y falsificó documentos para obtener la entrevista.

Martin hizo uso de extractos bancarios falsos que sugerían que se pagaba a la gente para mantener a Diana bajo vigilancia.

The Crown’ recrea el viaje de 1994 de la reina Isabel y el príncipe Felipe a Rusia así como también cómo el ADN del príncipe Felipe ayudó a identificar los restos de los Romanov que fueron ejecutados por los bolcheviques en 1918.

Cuando se descubrieron los restos, tanto el príncipe Felipe como el príncipe Michael de Kent proporcionaron ADN, lo que ayudó a identificarlos. Por parte de su madre, Felipe descendía de la saga real de Rusia. Así que el consorte aportó una muestra de sangre y su ADN se comparó con el de los restos y de otros miembros de la familia. Esto permitió a los investigadores confirmar prácticamente sin lugar a dudas que los cuerpos eran de hecho los de los Romanov asesinados.

En ‘The Crown’, la reina María, esposa del soberano, se niega a permitir dicho asilo en el Reino Unido. Las consecuencias de la familia del Zar ya las conocemos.La realidad de la situación es mucho más complicada. Según History.com, si bien el gobierno británico inicialmente acordó permitir que la familia viniera al Reino Unido, casi instantáneamente se arrepintieron de su decisión debido a la opinión profundamente negativa del público británico y al temor de que su llegada pueda causar un levantamiento, lo que lleva al monarca a solicitar que el gobierno revoque su decisión. Igualmente, varios países europeos también se negaron a concederles asilo por temor al nuevo gobierno ruso.

Los Romanov no pudieron salir de Rusia y finalmente fueron trasladados a Siberia y ejecutados por revolucionarios bolcheviques, junto con sus cinco hijos y cuatro miembros trabajadores de su hogar. Si bien se pensó que la reina María no estaba particularmente encariñada con la zarina Alexandra, no hay evidencia de que la realeza haya tenido alguna participación en el asunto.