Grupos de derechos humanos advierten sobre el riesgo de ejecuciones de detenidos.
Miles de iraníes salieron a las calles de Teherán para apoyar al gobierno de los ayatolás en medio de nuevas informes que ubican en más de 3000 la cifra de muertos en la represión de las manifestaciones opositoras de los últimos días en todo el país.
La Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), un grupo de oposición, situó en más de 3000 el número de muertos en las protestas. En un comunicado publicado desde su base de París, señaló que entre el 28 de diciembre y el 11 de enero se superaron los 3000 “mártires” en 195 ciudades del país.
Según afirmó, los datos se basan en investigaciones con fuentes locales, hospitales, servicios forenses y familiares de las víctimas.
La ONG Iran Human Rights (IHRNGO) elevó a 648 el número de víctimas. A ellos se suman al menos 121 miembros de las fuerzas de seguridad iraníes. También, alertó que algunos de los casi 10.000 detenidos corren peligro de ser ejecutados.
Además, Iran Human Rights advirtió que siguen cortadas las líneas telefónicas y los servicios de internet.
Las protestas estallaron a fines de diciembre en Teherán por la elevada inflación y el desplome de la moneda local. Las manifestaciones se extendieron a otras partes del país.
Miles de manifestantes gubernamentales salen a las calles
En un intento por aplacar las protestas opositoras, miles de manifestantes se congregaron este lunes en una gran plaza del centro de Teherán en apoyo al gobierno iraní.
Tras las repetidas amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de intervenir militarmente si la represión continúa, el canciller iraní, Abás Araqchí, afirmó que su país está preparado para una guerra, pero también dispuesto a negociar.
El país vive uno de sus mayores desafíos desde la proclamación de la República Islámica en 1979.




