El acto se realizó en un estadio de su localidad natal.
Cientos de personas llenaron un estadio en el sur de Israel para asistir al funeral de Ran Gvili, el último rehén que permanecía en la Franja de Gaza.
Las fuerzas israelíes repatriaron los restos de Gvili, un policía que murió en combate y cuyo cuerpo fue llevado a Gaza por milicianos islamistas de Hamas durante el ataque que desencadenó una devastadora guerra de dos años.
Una gran pancarta con el retrato de Gvili fue colocada en un estadio de Meitar, la localidad natal del policía que murió a los 24 años. El primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente de Israel, Isaac Herzog, asistieron a este homenaje público, antes del sepelio que se celebraba en la intimidad.
Gvili estaba de baja médica antes de una operación de hombro cuando Hamas lanzó su asalto en el sur de Israel. Aun así, tomó su arma y corrió hacia el kibutz Alumim, donde murió en combate.
El féretro de Gvili fue cubierto con una bandera israelí frente a una multitud que incluyó a sus familiares. Algunos asistentes lucieron el lazo amarillo, que simboliza la solidaridad con los rehenes.
“La esperanza de que volvieras sobre tus dos piernas me dio fuerza”, relató su madre, Talik Gvili, quien describió a su hijo como “el primero en partir, el último en regresar”.
De los 251 rehenes capturados por Hamas ese día y llevados a Gaza, el cadáver de Gvili fue el último en ser repatriado a Israel. Del total de personas secuestradas por el movimiento islamista palestino, 44 estaban muertas cuando fueron llevadas a Gaza.
De los 207 rehenes capturados con vida, 41 murieron o fueron abatidos durante su cautiverio.




