En medio de un fuerte operativo
El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, salió de la cárcel, por primera vez después de ser arrestado para someterse a una cirugía por una hernia inguinal.
El juez Alexandre de Moraes, a cargo del juicio en el que el exmandatario de ultraderecha fue condenado en septiembre a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, autorizó su salida de prisión.
Bolsonaro ingresó este miércoles al centro médico en medio de un fuerte operativo, donde fue escoltado por autos negros y motos que lo acompañaron hasta el estacionamiento.
En ese mismo lugar, el expresidente había sido operado en abril durante 12 horas por una suboclusión intestinal y en septiembre recibió un tratamiento quirúrgico por lesiones cutáneas.
En esta oportunidad, Moraes ordenó a la policía garantizar “vigilancia las 24 horas del día” con un mínimo de dos agentes en la puerta de la habitación de Bolsonaro en el hospital. Además, prohibió que el exgobernante tenga acceso a computadoras, teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos. La operación será realizada este jueves 25 de diciembre.
La defensa había pedido permiso a la Justicia para dos intervenciones quirúrgicas: una por una hernia inguinal y otra para el bloqueo anestésico del nervio frénico, que controla el diafragma, por un hipo recurrente.
El juez, además, aprobó la presencia de su esposa, Michelle Bolsonaro, como acompañante, a la vez que abrió la posibilidad de otras visitas “previa autorización judicial”.
Una evaluación médica de la Policía Federal, a solicitud de Moraes, determinó que las intervenciones estaban justificadas. La Fiscalía de Brasil avaló más temprano el pedido presentado por la defensa.
Bolsonaro sufre secuelas del ataque con arma blanca que sufrió en 2018, que requirió varias cirugías.




