¨Por sus memorias en Francia
El regreso de Juan Carlos I al foco internacional tiene esta vez un carácter distinto. Viajó a París para para recibir un reconocimiento que apela directamente a su legado político y a su papel en la historia reciente de España. Lo hace, además, en un escenario de peso: la Asamblea Nacional francesa, donde ha sido distinguido con el Premio Especial del Jurado en la 35ª edición de la Journée du Livre Politique.
El galardón reconoce su libro de memorias, ‘Reconciliación’, escrito junto a la historiadora Laurence Debray, una obra que el jurado ha valorado como un ejercicio de “transmisión y puesta en relato de una trayectoria política e histórica” con impacto internacional. No es un detalle menor que el reconocimiento llegue desde Francia y en un foro centrado en el pensamiento político, puesto que la narración del emérito sobre la Transición vuelve a situarse en el centro del debate, esta vez con el respaldo de un jurado presidido por la historiadora Annette Wieviorka.
La cita, organizada por la asociación Lire la Société junto a la Asamblea Nacional, reúne cada año a figuras del ámbito político, académico e intelectual bajo un lema que en esta edición ha sido ‘S’engager [Comprometerse]’.
Pero más allá del premio, hay una imagen que no ha pasado desapercibida: el emérito no ha estado solo. A su lado han estado las infantas Elena y Cristina de Borbón, así como su nieto Felipe Juan Froilán de Marichalar.
Así, tras la presentación del padre de Felipe VI, la comitiva real española ha entrado en la Asamblea. Primero don Juan Carlos, ayudado por dos escoletas que le han sujetado hasta llegar a su silla. Tras él, sus hijas, muy sonrientes y saludando a los presentes.




