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18 de mayo, 2024

Príncipes William y Kate. El supuesto fantasma en su casa de campo no logró asustarlos.

 Hay afirmaciones que está embrujada por el espíritu de un sacerdote del siglo XVI

Los príncipes de Gales, ni se inmutaron ante las afirmaciones de que su casa de campo de Anmer Hall, en Norfolk, donde vivieron durante dos años, estaba ocupada por un espíritu.


Anmer Hall fue un regalo de boda de la abuela de William para la pareja y se trasladaron allí en 2015, utilizándola como residencia principal hasta 2017.

Sigue siendo su casa de campo privada y, al parecer, la familia pasa en ella algunos fines de semana y las vacaciones escolares de sus tres hijos.

Un autodenominado “historiador de lo paranormal” compartió el relato del supuesto fantasma que habita en la mansión georgiana de diez dormitorios y asegura que William y Kate fueron advertidos sobre el espectro antes de mudarse allí, algo que no les preocupó en lo más mínimo.

Cuando se lo contaron, el heredero al trono dijo: “Ninguna casa antigua estaría completa sin un fantasma, ¿verdad?”.

El historiador de lo paranormal Richard Felix dijo: “Cuando los príncipes de Gales se mudaron a Anmer Hall, que está en la finca de Sandringham, había un fantasma de un sacerdote católico que tenía allí su residencia y fue ahorcado, arrastrado y descuartizado por alta traición, y por alguna razón, ahora ha regresado a su hogar”.

“Aunque fue ejecutado en York, en realidad han oído allí su voz y han visto el fantasma de lo que dicen que es un sacerdote, vagando por Anmer Hall”, añadió este estudioso del más allá. Felix dijo también que el fantasma era en concreto Henry Walpole, un sacerdote jesuita que fue ejecutado en York en 1595 a la edad de 36 años.

Fue el rey Eduardo VII el que originalmente compró la propiedad de Anmer Hall en 1898 a Ernest Terah Hooley. Tiempo atrás había sido la residencia de la familia Coldham desde 1705.

De 1972 a 1990, la casa estuvo alquilada a los duques de Kent. Otros de sus inquilinos notables han sido la familia de Hugh van Cutsem, que mantiene estrechos vínculos con la realeza. Van Cutsem fue amigo íntimo del príncipe Carlos durante su época universitaria y sus cuatro hijos –Edward, Hugh, Nicholas y William– han sido buenos amigos tanto de Guillermo como de Harry durante muchos años.

Las reformas de la mansión ascendieron en su día a 1,7 millones de euros y se pagaron con fondos privados de la familia real. Kate y William vivieron en Norfolk a tiempo completo entre 2015 y 2017, ya que el príncipe George asistía a la guardería cercana de la escuela Westacre Montessori.

Aunque el supuesto fantasma no parece que causara pesadillas a los ocupantes de la casa, sí que debieron enfrentarse allí a otra circunstancia imprevista. Concretamente a la presencia de una especie de árboles que suponían un grave peligro para los hijos pequeños de la pareja. “Comer sus semillas o tocar sus hojas o su tronco puede causar ardor en la boca, náuseas y vómitos entre 30 minutos y una hora tras su ingesta”, se publicó en su día sobre esta amenaza vegetal para la integridad de los jóvenes royal.

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