Los detalles del plan
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), principal coalición opositora de Venezuela, detalló u plan para alcanzar una transición política que permita la celebración de elecciones libres en el país.
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El secretario general de la PUD, Roberto Enríquez, explicó que la estrategia contempla tres fases: estabilización institucional, recuperación económica y reconciliación, y finalmente la realización de comicios en todos los niveles del Estado.
Enríquez describió la primera etapa como clave para restablecer las garantías políticas y jurídicas necesarias para un proceso democrático genuino. Subrayó que para ello se requiere el funcionamiento autónomo de las instituciones, el respeto al Estado de derecho y el ejercicio pleno de los derechos políticos y civiles.
“Es imprescindible la restitución efectiva de las garantías constitucionales y la creación de un Consejo Nacional Electoral independiente, transparente y profesional”, señaló.
La PUD exige que se levanten todas las inhabilitaciones políticas, que se devuelvan los símbolos y tarjetas electorales a los partidos legítimos y que se desmonten los mecanismos represivos que limitan la participación ciudadana.
El plan opositor también demanda la liberación de todos los presos políticos y la garantía de que no habrá represalias contra quienes participen en la vida pública.
Enríquez insistió en que solo con instituciones imparciales y la devolución de derechos políticos se podrá avanzar hacia una transición efectiva. La PUD considera indispensable la formación de un “CNE provisional e independiente” y la revisión de las decisiones administrativas y judiciales que han afectado a partidos y líderes opositores.
Superada la fase de estabilización, la hoja de ruta contempla la recuperación económica y la reconciliación nacional. De acuerdo con la coalición, este período debe centrarse en restablecer la confianza pública y sentar las bases para la gobernabilidad.
Se plantea la adopción de políticas para mejorar el bienestar social y productivo, así como la promoción de una convivencia democrática fundada en el respeto, la justicia y la no persecución. La PUD subrayó que la reconciliación se basa en la justicia y en la ausencia de acciones que perpetúen divisiones.
La etapa final del plan es la convocatoria a elecciones libres, competitivas y reconocidas nacional e internacionalmente, en un contexto donde se hayan restablecido las garantías políticas y las instituciones funcionen con autonomía.
“Venezuela necesita un proceso electoral impecable que sea ejemplo para el mundo”, afirmó la coalición en su presentación. La PUD también enfatizó la importancia de un proceso de negociación política capaz de generar garantías para todos los actores y permitir acuerdos que restauren la institucionalidad del país.




