Puntoseguido.com.ar | Santo en la Web y en la Red
INFO / ESPECTACULOS / DEPORTES / POLICIALES / POLITICA / ECONOMÍA / OTRO TEMA / INVITADO / LO QUE HAY QUE SABER / EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA / AYUDA SOLIDARIA / SONRILANDIA / REGIONALES
jueves 9 de febrero, 2023
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Invitado

Martha Wolff. El gel lubricante, clave electoral.

El gel lubricante en danza en la Provincia de Buenos Aires es otro de los métodos políticos para meterse en la cama de los ciudadanos como sus dirigentes de turno les meten su ideología a través de slogans, cánticos y publicidades. Eso de cuidar las relaciones sexuales con un gel es como comprar paraguas o pilotos para los manifestantes cuando llueve para que no falten a las concentraciones para hacer número. Esa propaganda política es recordando a Discépolo, un cambalache, cuando no se ocupan de asistir a su población en las necesidades básicas. Aparentemente es un excelente plan sumar el gel para la prevención de embarazos no deseados, transmisión de enfermedades venéreas por coito anal y vaginal, el contagio de Sida, aumentar la lubricación de las mujeres mayores, cuidar a los trans u homosexuales y toda la variedad genital activa de la población.

La difusión de acoplar el gel a los preservativos sería una buena medida para detener el aumento poblacional de nacimientos en el caso de que Argentina fuese la India. Pero no lo es, y  la realidad de regalar preservativos y facilitar el gel aumenta la irresponsabilidad que debe asumir cada uno en su vida sexual.  Mejor sería que cada uno con su sueldo se lo abasteciera. Por supuesto que aplaudo toda campaña para cuidar la salud de sus habitantes, pero repito, no meterse en la cama de la gente. Esto no es nada nuevo bajo el sol porque los sistemas totalitarios siempre han controlado la vida de sus súbditos corporal y mentalmente. Con la cultura de que todo me lo da el Estado, lo gratuito ha descalificado hasta la vida privada. Esto me hace recordar la película “La Fiaca”, cuando Norman Briski se revela de ir a trabajar los lunes porque quería tener relaciones con su mujer para saber qué se siente ese día. Quería experimentar no solo hacerlo los fines de semana.

Con el lubricante bueno y barato gracias a la compra por 500 millones de pesos, nos dimos cuenta que la Provincia de Buenos Aires no tiene helechos ni luz para iluminarlos, pero tiene gel para estimular a la empobrecida población de su gran territorio. Tal vez también les puedan regalar vales de los “telos” de la zona que están en decadencia por la malaria económica y matar dos pájaros de un tiro. Así los encuentros amorosos, para llamarlos con respeto a todo encuentro entre un hombre y una mujer, podrán disfrutar de los placeres con el consumo de un gel lubricante y un preservativo con una marca en el ovillo, gran negocio por un lado y gran propaganda partidista por el otro.

Son varios los intentos de meterse en la vida privada. Recuerdo cuando la actual Ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, dijo que se “garchaba” más con el kirchnerismo, aseveración de una fiel soldada a la causa, para darle alegría al mi corazón a los correligionarios, como reza la canción de Fito Páez. Y otra demostración de cómo cuidar a las mujeres lo demostró Malena Malgarini, Presidenta de Aysa -Agua y Saneamiento Argentino-, proveyendo kits conapósitos a las empleadas para sus días menstruantes.

De este recorrido y mucho más, se podría recabar información, pero basta un botón de muestra para abrochar la crítica a un gobernador y  su séquito, que en vez de ocuparse de la salud, el hambre y la delincuencia, se ocupa del negocio de los lubricantes para tener a su pueblo relajado, cuando el relajo está en la conducción. Gel lubricante es un intento más de meterse en la cama de la gente y fomentar las relaciones con productos ofrecidos sin costo a costa de la perimida fórmula de unidos triunfaremos parados y acostados.

INVITADA
Martha Wolff
Periodista y escritora

EN ESTA NOTA: Martha Wolff