Santo en la Web y en la Red

27 de febrero, 2024

Martha Wolff. Frida Kahlo está en Buenos Aires.

Frida Kahlo están en Buenos Aires. Vino a contarnos  su vida y su obra. Desde el Centro de Convenciones de Buenos Aires a través de LA EXPERENCIA INMERSIVA DEL AÑO, vino a mostrarse como lo hizo Van Gogh. Desde la tecnología de multimedia ella cuenta su historia de mujer, de su familia mezcla europea e indígena, de su ser lisiada por la poliomielitis en la infancia, de las múltiples fracturas que sufrió en su columna vertebral cuando era joven en un accidente, de sus amores apasionados, de su pintura, de sus tendencias políticas, de sus frustraciones y todo ese mundo…en sus cuadros.  Sus telas e imágenes cromáticas destellantes se hermanan con el escritor Gabriel García Márquez por el realismo mágico latinoamericano que transmiten, y también dejó su diario que completa sus penas y su lucha para ser feliz contra sus dolores físicos y morales a toda costa. 

Frida Kahlo era pequeña y grande. Pequeña de estatura y grande en su vuelo que despegaba de su entrecejo poblado en continuidad de sus cejas como un pájaro que despegaba en cada una de sus obras para pintar drama y naturaleza, textura de los bordados de los vestidos de su lugar natal Coyoacán y mexicanos en general, y en el tramado de su alma reflejado en el espejo que le mostraba más acá y más allá de su inmovilidad a la que fue condenada por un cruel destino.

Fue una espadachina de los pinceles ante su postración en la que las mariposas le aleteaban el alma para debatirse en autorretratos feministas y revolucionarios en defensa de su gente y tierra, de sus frutos y artesanías, de sus costumbres, lenguas y piel morena de sol adorado por los aztecas.

Su libertad para gozar fue el desafío ante la violación que el destino infligió sobre su cuerpo adolescente. Su Hombre con mayúscula fue el pintor realista, cubista y muralista Diego de Rivera, habiendo sido el primero su padre, fotógrafo de origen húngaro quien dejó las fotos de su infancia. Frida, perdidamente enamorada de un hombre veinte años mayor que ella, de vida tormentosa con mujeres, engañada hasta con su propia hermana, habiendo tenido tres abortos por la malformación que le quedó del accidente, se vengaba con su bisexualidad para sentir que el placer de gozar no le fue anulado.

En la muestra de videos, tanto su familia como Diego, son los ejes de sus amores, pero Diego era todo para ella, al que no quiso perder a pesar de todo. Diego aparece en esta proyección como su obsesión, así como su frustrada maternidad y su fuerza ilimitada para expresar sus sentimientos, tanto en las confesiones de sus cuadros como en el realismo de sus temas.

Tanto al entrar como al salir de esta exposición, su autorretrato queda marcado en el corazón, como me sucedió a mí, de esta mujer que hizo de su vida una galería de drama, pasión, belleza y un gran ejemplo desafiando las operaciones a las que fue sometida, a los clavos para armar su osamenta, algo así como un Cristo para sostenerla en la cruz de su lecho y limitaciones.

Frida Kahlo vino a Buenos Aires a mostrarse tal cual era, una mujer que decoró su pelo con las mezclas de cintas y flores más bellas para darle argumentos y perfumes a sus maravillosas creaciones.

Bienvenida Frida Kahlo. Un Buenos Aires cultural en pleno verano.

INVITADA
Martha Wolff
Periodista y escritora

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