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sábado 21 de septiembre, 2019
Invitado

MARTHA WOLFF. “Malvinas en primera persona.” Autora Laura Ballatore.

El libro “MALVINAS EN PRIMERA PERSONA”, escrito por Laura Ballatore sobre los soldados jujeños caídos y los sobrevivientes en la guerra contra Gran Bretaña, es un testimonio que faltaba para honrarlos. La autora quiso rescatar nombres y rostros de los excombatientes de esa provincia que estaban ocultos tras su dolor y para revivir con el recuerdo a los que murieron en la guerra.

Laura Ballatore es periodista del diario “El Tribuno de Jujuy” desde hace treinta y dos  años y pudo editar este libro con el dinero que recibió hace tres años por la propuesta de retiro voluntario como corresponsal del diario “Clarín” durante veintidós años. Su historia como profesional la heredó de su madre quien fue una destacada periodista local y muy arraigada a los símbolos patrios y especialmente por Malvinas que influenciaron en su educación y vocación patria.

Pero el puntapié inicial para lograrlo fue en el año 2012 cuando sus hijos debían abordar como tarea escolar el tema de la guerra de Malvinas y les propuso escribir sobre los jujeños que lucharon allí. En la búsqueda de material no encontró nada sobre ellos ni siquiera en las bibliotecas. Lo que encontró en el Diccionario Histórico Provincial era sobre los quince soldados fallecidos en la guerra  de los ciento ochenta y uno que partieron. De los muertos, hay en la ciudad un barrio Malvinas Argentinas que sus calles llevan sus nombres, pero ningún otro dato para ampliar el conocimiento sobre los mismos.

Fue entonces cuando Laura Ballatore se puso en contacto con el excombatiente de Palpalá, Oscar Chiliguay, que conocía de entrevistas que le había hecho cuando él y otros compañeros participaron de Olimpíadas de Veteranos. A partir de allí comenzó la búsqueda y la ronda de entrevistas a los combatientes por los que sintió siempre un afecto muy especial. Y fueron tanto las citas como ir al encuentro de sus historias que le cambiaron la vida, porque empezó a transitar por relatos profundamente conmovedores acallados, silenciados, ignorados. Era una deuda que la provincia tenía hacia ellos.

El primer paso fue tratar de reconstruir la vida de los quince fallecidos entrevistando a sus padres o familiares. Cuando la tarea se hizo difícil, debido a que algunos no quisieron y otros no pudieron hablar, soldados amigos que habían compartido los días de batalla y los momentos de tregua ayudaron a rehacer sus imágenes, sus sentimientos, sus miedos, sus participaciones y sus actuaciones. Bajo ese andar se pudo rescatar la de catorce fallecidos y la terrible descripción por parte de algunos del hundimiento del crucero ARA General Belgrano.

No fue fácil ese desafío porque la mayoría de los excombatientes nunca habían hablado de lo vivido. Tanto sus cónyuges como hijos  ignoraban lo que guardaban en sus almas porque el silencio los gobernó. Lo que es cierto que entre ellos algunos no quisieron, pero la mayoría aceptó hablar de esa experiencia traumática al ver a otros camaradas hacerlo. Como periodista Laura Ballatore demostró seriedad y la mayor parte confió en ella al prestarse a contar.

Más allá de la guerra de Malvinas padecieron otra que fue la desmalvinización, una marca social que los diferenciaba como veteranos de Malvinas al ir a pedir trabajo que no les daban porque los asociaban  o con los locos de la guerra que habían vuelto tramautizados, y si los hubo no recibieron tratamiento psicológico,  o con el Proceso. Es decir que a su trauma de guerra se les sumó el de sus coterráneos que los asociaban con la política que gobernaba al país y sufrieron un proceso de desmalvinizaciòn más grave que la guerra en sí misma pues se los consideraba aliados de  la dictadura militar. Ese fue un grave error muy dañino para poder los veteranos recuperarse. El rechazo social fue parte de cómo se vulneraron los Derechos Humanos con los secuestros, las expropiaciones, las torturas, las desapariciones y esa guerra…

La paradoja de todo esto es cómo la gente ignoró la deshumanización que los militares descargaron con los soldados, un drama que se supo después de la contienda. Por supuesto que hubo de todo pero  en su mayoría fueron maltratados. La verdad, dijo con pena Laura Ballatore, que los militares ejercieron castigos a los soldados que fueron a defender la Patria y por eso sigue vigente lo que se piensa de ellos todavía. Los gobiernos sucesivos continuaron con la reivindicación de las  Islas Malvinas pero hubo mucha confusión en los manejos políticos y desinformación en general.

Laura de este modo escribió este libro de homenaje pagado por ella misma. La Empresa Ledesma le aportó el papel para publicarlo y otras suma de voluntades como la de su cuñado que fue el diseñador gráfico y su hijo el de la tapa y contratapa y el haber contado con el espacio del diario en el que trabajó para hacer entrevistas y sus fotógrafos para las imágenes de los que testimoniaban.

El libro se presentó en el año 2017 en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de San Salvador de Jujuy, fueron los combatientes los que contaron públicamente sus historias. Se les regaló a cada uno un ejemplar así como a los familiares de los caídos quienes con generosidad y Justicia sintieron que la vida de sus hijos no habían sido en vano. Al acto asistieron también varios representantes militares por haber sentido que era un homenaje que faltaba para honrar a los combatientes dejando un legado sin haber sido el objetivo publicar un libro político. Fue muy bien recibida esta compilación presentándose en cada ciudad donde había veteranos  y en otras como San Pedro donde hubo cuatro fallecidos en el hundimiento del ARA General Belgrano. A las madres que no asistieron Laura Ballatore fue a visitarlas entregándoles un libro y flores para que fueran parte a su medida de un libro para NO OLVIDAR a los jujeños de Malvinas.

Esta gesta investigativa y necesaria fue durante el gobierno de Cristina Kirchner no exenta de temores, ya que las especulaciones y acusaciones, que nunca faltaron para deformar la realidad y encasillar a quienes no comulgaban con ellos, la reivindicaran con la dictadura. Segura y orgullosa de lo que había emprendido la autora siguió rescatando lo omitido sobre los soldados que fueron destinados a Malvinas y no lo que pasaba en el Proceso porque se vivía la deformación de la verdad.

Este libro se publicó en un momento muy difícil de la provincia en la que la dirigente Milagro Sala era la jefa de una estado paralelo que movilizaba gente, entre los cuales hubo necesitados que se encolumnaban para obtener algún beneficio social. Esa expectativa resultó ser falsa ya que eran maltratados con promesa basura porque no le pagaban lo que les correspondía. Los explotaban horas extras y con puniciones a los que no respondían a cómo ella pensaba actuando con violencia.

Laura Ballatore fue una entre pocos periodistas que resistieron a Milagro Sala lo que le valió vivir con temor. A diario cambiaba su rutina de regreso a su casa para despistar a supuestos perseguidores. Nunca subió a las redes sociales una foto de sus hijos para que no fueran identificados. Su hermana Irene, periodista como ella,  por haber denunciado en sus escritos la toma ilegal de tierras de parte de Milagro Sala y su patota para ubicar a su gente fue amenazada de muerte. Por supuesto la Justicia cómplice nunca intervino para defenderla. Hubo de parte del Congreso un tibio repudio de parte de de una Comisión de Comunicaciones contra la dirigente, pero todo quedó en la nada.

Milagro Sala  surgió durante el gobierno kirchnerista. Era una simple ladera del Perro Santillán como un lugarteniente que organizaba manifestaciones arrimando y acopiando gente para que se sumara a las mismas. De ese modo surgió como líder social y con el tiempo se convirtió en una millonaria que con apenas un porcentaje mínimo realizaba obras de lo que recibía del gobierno central y el resto se compraba sus casas, en la que en una de ellas está como presa domiciliaria mientras es juzgada. Por supuesto que nadie olvida las imágenes de los bolsos con dinero que circularon en los medios de comunicación de la autoría de sus secuaces. Ella está ajusticiada por sus tropelías. Con el gobierno actual de Gerardo Morales la vida de la ciudad ha cambiado totalmente. Ella está presa en su casa de veraneo y a veces en otra que posee. La Justicia sigue adelante y por suerte se ha caído la venda de los Derechos Humanos que la consideran una presa política que no es sino que está detenida por sus delitos y tropelías.

La diferencia entre aquella época de gran anarquía y la actual que se vive hoy en Jujuy es de orden y seguridad. Ella era muy peligrosa dueña a su antojo para amedrentar con su ejército de seguidores armados cortando rutas, entrar de prepo a cualquier lugar, atemorizando a todos, era tabú y si se denunciaba su accionar era en el anonimato. El clima que se vivía era de amedrentanamiento y de prepotencia.

“Malvinas en primera persona” es un cuadro pintado por su autora con palabras y testimonios de honor a los soldados jujeños ahora con esta edición para no
OLVIDARLOS.


Laura Ballatore. «Malvinas en primera persona»

Invitada
Martha Wolff
Periodista y escritora