Santo en la Web y en la Red

22 de abril, 2024

Martha Wolff. Mariquita Sánchez de ella misma.

Libre versión teatral de la historia de una mujer argentina pionera en igualdad de género.         

La magia del teatro hace, que al entrar, uno siente que el único mundo que existe es lo que sucede en el escenario. En ese encantamiento, el espectador pasa ser protagonista de la vida de los personajes y si se trata de Historia Argentina, despierta aún más interés porque se la puede ver desde muchos ángulos. Este es el caso de la obra teatral  “Mariquita Sánchez de nadie”.

Sobre un escenario mínimo se desarrolla el argumento transgresor de la realidad contada en las escuelas de aquella que fue Mariquita Sánchez de Thompson.

Un biombo de tiras bordó hace que Mariquita Sánchez meta su cabeza y girándolo sea otro personaje. En otro lugar del escenario hay un baúl con elementos que le servirán para magistralmente transformarse en cuatro personajes, que son uno mismo, y sus cambios en la vida.

Esa joven que había nacido en 1876 fue distinta a las mujeres obedientes de su época que  tanto su biografía como en este testimonio feminista teatral habla de una joven con personalidad, amante de la libertad, defensora de los derechos de la mujer y de gran participación política en el siglo XIX. Opuesta ésta a la Mariquita que nos enseñaron en la escuela que se hizo famosa de haber sido la primera que cantó el Himno Nacional, en sus famosas tertulias culturales en 1813.

La encarnada en esta versión es una niña de la alta sociedad cuidada por una vieja mucama.

Al entrar a la sala teatral es la que recibe al público metida en una bañadera jugando con pompas de jabón  esperando al arreglador de su  piano. Se acercaba la presentación oficial del himno con Vicente López y Planes y que al entrar a su casa resulta ser una mujer, una impensable luthier.

Rafaela Gamba es la actriz que encarna  los cuatro personajes de la obra haciendo un desdoblamiento magistral y despliega un trabajo artístico de gran plasticidad con un manejo actoral maravilloso. Solo con  vestido azul superpuesto sobre un pantalón, remera blanca y botas  va adaptándolo como  recurso afín a sus personajes. Ella es ágil moviéndose, a la derecha y a la izquierda siendo una y otra conversando y confesando quién es quién. Y es la lutier Lucía Thompson la que le demuestra que puede hacer lo mismo que un hombre, lo que cambia la vida de Mariquita animándose a disipar sus dudas, a reafirmar sus convicciones y a no casarse por compromiso con quien no ama. La luthier es su ángel de la salvación con un toque de gran maestría en la dirección en esta elección.

En esta libertad ficcional el tema es la libertad cuando Mariquita pasa a representar a Vicente López y Planes con un sombrero y una rosa como muletilla bajo su nariz para protestar sobre la suspensión del concierto y de su compromiso matrimonial, transgresión basada en la historia real en la que ella desafió a la propuesta de su padre para su enlace casándose con su primo.

Este unipersonal está basado en el cuento de Paula Jiménez España, de su libro Pollera Pantalón, cuentos de género. Mariquita Sánchez con versión libre de su director Ariel Haal.

Todo esto en el Teatro Polonia, algo así como un teatro independiente bohemio de gran valor. Buen teatro y obra elegida  para  aprender historia motivadora sobre la libre elección de revalorizar a las mujeres empoderadas  y acalladas de la Historia Argentina.

INVITADA
Martha Wolff
Periodista y escritora

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