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domingo 22 de septiembre, 2019
Invitado

MARTHA WOLFF. Milagro Sala fue una pesadilla no un milagro.

Había leído muchas noticias sobre Milagro Sala y siempre quise saber más sobre su actividad política y su accionar social en el gobierno anterior. Llevé a cabo esa inquietud cuando fui a Jujuy  por trabajo y paseo y quise escuchar sobre ella invitando al prestigioso colega Alejandro Cuellar a que respondiera a mis preguntas, mis dudas, mis inquietudes y la veracidad sobre su actuación sindical y detención domiciliaria actual.

En una larga conversación que mantuvimos dijo fue que la gente habla y opina sobre Milagro Sala muy desinformada;  que ella fue una presencia perturbadora para la provincia y que la postura de los Derechos Humanos  con respecto a ella también es desinformación al considerar que es una pobre mujer presa. Muchos colegas cometen errores de rigurosidad periodística sobre lo que realmente pasó con Milagro Sala porque es un tema que vende y tiene raiting.

El fenómeno Milagro Sala creció porque hubo y hay intereses políticos fogoneados por el kirchnerismo y por el fracaso del gobierno anterior. Cuellar agregó que es una presa común con causas como la tienen los delincuentes comunes y que el resto es una maniobra del gobierno anterior y de su influencia sobre los recursos de los Derechos  Humanos. Según él pudo haber errores jurídicos y no jurídicos e inclusive se podrían cuestionar algunos procedimientos de la Justicia,  pero básicamente se trata de una persona que  por su  proceder individual y grupal sumó agresiones, actividades de alteración del orden público, produjo anarquía, manejó patoteadas, cortó caminos y rutas a su antojo para demostrar su autoridad con sus secuaces, usurpó a la clase media y manejó 1300 millones de pesos a su antojo sobre el beneficio de viviendas que nunca se hicieron, lo que habla de fraude la administración pública. Por todas estas razones y más es por la que está procesada Milagro Sala.

Alejandro Cuellar es cordobés que trabaja como periodista desde 1992 en Jujuy. Por su experiencia como analista político calificó  a  Milagro Sala y a sus seguidores de la  Tupac Amarú, como un estado dentro de un estado, como consecuencia del vacío de poder cuando gobernó el Dr. Eduardo Fellner  que fue boicoteado por la ex presidenta y por otro lado apoyaba a Milagro Sala manejando a su antojo sus simpatías y sus  antipatías políticas.

Mientras Milagro Sala “reinaba” había un vacío de poder. Contaba con el apoyo del gobierno nacional con el relato, como caballito de batalla,  que ella y sus seguidores contenían a los estratos más humildes, que luchaban  porque  iban contra el imperialismo, que hacían la redistribución de la riqueza…todos slogans conocidos para ejercer prepotencia e inseguridad. Con su accionar representaba el robo para la corona y era simple comprobar que lo que les daba a los de la Tupac Amaru  era poco comparado con los bolsos llenos de dólares que recibía del Banco Nación.

Al preguntarle sobre su amistad o conocimiento a nivel personal con Milagro Sala, confirmó que la conocía desde 1991, cuando era una dirigente social y militaba en ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) y con otros  en gremios estatales, hasta que después de pelearse con ellos, se fue a CTEA (Central de Trabajadores de la Argentina) con Hugo Yasky para activar con el kirchnerismo, afín a sus intereses, comenzando su pelea  contra Gerardo Morales.

Alejandro Cuellar, cuando era cronista y periodista de otro canal, la veía caminando detrás del Perro Santillán estando a su lado en las manifestaciones. Su ambición era imitar la popularidad que tenía el  Perro, pero se radicalizó y terminó presa. No por sus ideas sino por sus negocios.

Alejandro Cuellar fue sumando datos y dijo que así como Cristina Kirchner se lavó las manos con el caso Nisman, Milagro Sala tiene que ver con el caso  que sufriera Lucas Arias, en el 2006, quien junto a participantes de la Tupac Amaru le dieron una golpiza, a este militante radical y familiar del Perro Santillán dentro de un ministerio de la provincia. Milagros Sala entraba por asalto a los ministerios, hacía lo que se le daba la gana y Fellner fue culpable porque debía denunciar lo que pasaba, pedir la intervención o renunciar. La complicidad era evidente porque cuando ella avanzaba había orden de no tocarla de parte de los jueces o de los  fiscales más el silencio del poder. Su avance indiscriminado de prepotencia llegó hasta lograr que se le provocara bullyng al hijo del juez que tenía y tiene su causa, más  todo tipo de aberraciones contra otros funcionarios y ante cualquier persona que intentara atacarla pues recibían represalia, agresiones o persecución.

La anarquía que traía aparejada cuando cortaba rutas, entraba a negocios imponiendo su presencia con su gente armada  impactó fuertemente en los jujeños. Ahora se respira orden y los jujeños están contentos de vivir otro clima  acompañando al gobierno de Gerardo Morales para que no se repita el caos con el que se vivía. Es que Morales puede gobernar porque la Justicia está actuando. De alguna manera hubo un pacto cuando Fellner le entregó el poder para poner presa a Milagro Sala como garantía de gobernabilidad. El pacto que se hizo fue para salvar la política, tanto el que se iba como el que venía para  gobernar la provincia con la complicidad de la Justicia. No hay que olvidar que Fellner está imputado, en la megacausa, porque era el que recibía  fondos para las viviendas y responsable de lo que hacía o no. El proceso a Milagro Sala dicen que está terminado pronto a elevarse a juicio, pero el resto está libre…Ella está presa pero hubo y los culpables están libres.  Así crece la figura de Milagro Sala como víctima cuando hay otros involucrados. Es una deuda pendiente de la Justicia por el latrocinio de lo ocurrido.

Alejandro  Cuellar era amigo del actual esposo de Milagro Sala, Raúl Noro, quien es periodista, fue columnista del diario La Nación y de La Gazeta de Tucumán durante años. Militante del Partido Humanista y dicen que es el ideólogo de la Tupa Amaru. Escribía sobre política de Jujuy, era un moderado y de un día para otro cambió y se casó. Milagro Sala a pesar de ser mujer es despótica, prepotente, mal hablada, rústica de un proceder y alterna su detención entre sus dos lujosas casas que sus miembros de la Tucac Amaru no tienen.

Mi  inquietud final sobre este reportaje fue preguntarle a Alejandro Cuellar dónde están los seguidores de la Tupac Amaru y la respuesta fue matemática: “Se terminó la plata, nadie se manifiesta delante de su casa, se terminó el dinero que movía ese engranaje con el fracaso de Milagro Sala y la dirigencia política a la que respondía.”

El proceso a Milagro Sala dicen que está terminado pronto a elevarse a juicio de la megacausa  pero el resto está libre…

La empresa en la que trabaja Alejandro Cuellar prestaba servicios de clave a sus barrios y cuando el Canal 2 combatía a Fellner, Milagro Sala radicalizó sus opiniones contra este canal lo que dio lugar a un enfrentamiento político amenazando con represalias.  Provocó denuncias penales y hubo una instancia en la que pidió ir al canal para explicar su posición al boicotear al canal incitando a los abonados a no pagar sus cuotas. Ella pidió defenderse y el canal le dio la oportunidad. Fue Alejandro Cuellar quien la entrevistó. Se presentó acompañada de su marido y pasó que ante la desfachatez de Milagro Sala con sus argumentos Cuelllar la enfrentara. Fue una batalla entre ella y el periodista tratando ella de  invertir los roles, una  pelea entre su credibilidad de periodista libre y  la obsecuencia y la obediencia partidista. De media de hora que debía durar el programa terminó siendo de cincuenta minutos. Ella negaba las acusaciones, se mantenía tranquila para poner nervioso al entrevistador y respondía como un inocente al negar pactos, firmas, negociados, etc. Milagro Sala se había copiado del modelo victimizado e inocente de Cristina  Kirchner y la entrevista terminó siendo un escándalo. Ante su personalidad avasallante Alejandro Cuellar debió defenderse con la verdad y honestidad.

Alejandro Cuellar finalizó el reportaje con una sabia reflexión: “Ella como muchos tuvo la oportunidad de hacer las cosas bien pero la demagogia pudo más.”

Invitada
Martha Wolff
Periodista y escritora