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miércoles 19 de junio, 2019
Lo Que Hay Que Saber

Banco Ciudad. Informe Económico Semanal del 07/06/2019.

PRECIOS DE LOS COMMODITIES REFUERZAN LA ESTABILIDAD DEL MERCADO DE CAMBIOS

LA SEMANA EN POCAS PALABRAS

El tipo de cambio se mantuvo estable en las últimas semanas, ayudado por una recuperación de los precios internacionales de los principales commodities agrícolas que exporta nuestro país, en plena temporada alta de liquidación de divisas del campo. La evolución del dólar a nivel local contrasta con un trasfondo internacional que sigue mostrándose volátil, afectado por la continuidad de la disputa comercial entre los EE.UU. y China, a la que ahora se suma también México, entre otros factores que podrían tener implicancias negativas sobre el crecimiento global. Por otro lado, en la semana se conoció el dato de recaudación tributaria de mayo, en el cual volvió a destacarse el crecimiento de los derechos de exportación, y se difundieron también indicadores mixtos de la actividad industrial y la construcción correspondientes al mes de abril, que aún no muestran una tendencia bien definida a la recuperación.

En lo que hace a la evolución del mercado de cambios, con movimientos muy acotados, la cotización del dólar marcó un leve descenso en las últimas dos semanas (-0,2%), cerrando este viernes a $44,88 a nivel mayorista, idéntico valor al que se registraba a fines de abril, previo a que el BCRA anunciara que dispone de mayores libertades para intervenir en el mercado. De hecho, en dicho período, la cotización del peso tendió incluso a apreciarse levemente en relación a una canasta compuesta por las monedas de las principales economías emergentes.

Ahora bien, más allá del efecto disciplinante asociado a las modificaciones en el esquema cambiario, la oferta de divisas del agro cobró un mayor impulso en el último tramo de mayo y los primeros días de junio, en un marco de recuperación del precio internacional del maíz y de la soja, que viene alentando las ventas del complejo agroexportador local.

Como resultado de un exceso de lluvias en los EE.UU. que ha retrasado la siembra en dicho país y afectado las proyecciones de la oferta de granos para la próxima cosecha, la cotización del maíz en el mercado internacional mostraba a finales del mes pasado un alza del 27% en un lapso de poco más de tres semanas, mientras que la soja se recuperaba un 12%. En este contexto, la liquidación de divisas del sector agroindustrial local alcanzó en mayo los USD 2.400 millones, con un incremento de 25% con respecto a abril y de 43% en relación a mayo de 2018, cuando los volúmenes exportados se habían visto fuertemente castigados por la sequía.

En contraste con este panorama más favorable para las ventas externas de productos agrícolas y sus derivados, las exportaciones industriales se ven afectadas por el deterioro de la actividad económica en Brasil, principal demandante de manufacturas de nuestro país. En el primer trimestre de este año, la economía brasileña se contrajo un 0,2% en relación al último cuarto de 2018, en lo que fue el primer retroceso de la actividad agregada desde que finalizó, a fines de 2016, la prolongada recesión que experimentó el país vecino.

En línea con estos datos, las exportaciones argentinas a Brasil no han mostrado grandes cambios en el último año (en abril registraban una reducción interanual de 3%), a pesar de la mejora en la competitividad derivada del ajuste en la paridad cambiaria. Así, la corrección que registró el saldo comercial bilateral (pasó de un déficit de USD 778 millones en abril de 2018 a otro de apenas USD 63 millones en igual mes de este año) obedeció al retroceso de las importaciones (-44% en abril).

En lo que tiene que ver con los datos de actividad que se conocieron esta semana, tanto la industria como la construcción siguen marcando una recuperación desde los mínimos de fines de 2018, aunque la mejora aún resulta incipiente. En abril, la producción fabril marcó una suba de 2,3% en relación a marzo (medida sin estacionalidad), y acumula un avance de 5,1% contra el mínimo registrado en diciembre. La construcción, por su parte, se mantuvo prácticamente estable (-0,3%), a pesar de lo cual la recuperación respecto a diciembre de 2018 continúa cercana al 10%. En la comparación interanual, ambos sectores siguieron arrojando resultados negativos, considerando que la industria se contrajo 8,8% y la construcción 7,5%, aunque las dos actividades recortaron sus caídas respecto a las verificadas a inicios del corriente año, cuando habían llegado a mostrar bajas del 11,1% y 15,7%, respectivamente.

Por otro lado, los datos de recaudación tributaria volvieron a mostrar una evolución positiva en mayo, registrando un alza de 50,4% interanual, donde si bien la variación resultó inferior a la tasa de inflación, esta volvió a superar el avance que viene exhibiendo el gasto primario, lo cual impulsaría una nueva recomposición de las cuentas públicas. Al igual que en meses previos, sobresalió la evolución de los derechos de exportación, que crecieron un 254%, a lo que se sumó también un incremento de 69% en la recaudación del impuesto a las ganancias, favorecida por el revalúo fiscal y los vencimientos de las presentaciones de las personas jurídicas. En conjunto, ambos tributos explicaron algo más de la mitad del crecimiento que registró la recaudación impositiva el mes pasado.

En suma, ante un contexto internacional que sigue mostrándose volátil, diversos factores contribuyen a sostener la estabilidad que ha venido registrando la cotización del dólar a nivel local. Se mezclan cuestiones estructurales, como la corrección del déficit de la cuenta corriente (apalancada ahora por las liquidaciones del agro) y otros de carácter institucional, como las modificaciones al esquema cambiario, que permiten una mayor discrecionalidad en la intervención del Banco Central. De sostenerse en el tiempo, la calma que se observa en el mercado de cambios permitiría profundizar el gradual descenso que ya ha comenzado a mostrar la inflación, allanando el camino a una paulatina recuperación de la actividad económica, más allá del efecto positivo que tenga la mayor cosecha en el segundo trimestre del año sobre los indicadores de actividad agregada.