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miércoles 23 de septiembre, 2020
Policiales

BANDA DEDICADA AL ROBO DE FINANCIERAS Y JOYERÍAS. El líder es el padre de un futbolista.

Son 5 los detenidos.

El padre de un futbolista de Unión de Santa Fe, un camillero y otras 3 personas fueron detenidas acusadas de integrar una banda que se dedicaba a cometer robos a financieras, casas de cambio y joyerías.

Fueron identificados porque hace un mes balearon en la puerta de un hospital de Quilmes a un policía que salió en defensa de un comerciante asaltado.

La misma organización está también acusada de cometer entraderas en viviendas en la zona sur del conurbano y que uno de los líderes es el padre del defensor Federico Milo, ex Arsenal y San Martín de San Juan, según los investigadores.

El caso que les permitió a los investigadores dar con la banda ocurrió el 29 de abril último, cuando dos de sus integrantes balearon en un brazo a un policía que salió en defensa de un joyero que había sido herido por «motochorros» y buscaba refugio en la guardia del hospital Isidro Iriarte, de Quilmes.

Tras 11 allanamientos en domicilios de Berazategui y Quilmes se concretaron las deyenciones.

Los hermanos Carlos y Eduardo Milo, alias «Toti», éste último padre del defensor «Tatengue», fueron señalados como los líderes de la banda e imputados como coautores del delito de «robo calificado por el uso de arma en concurso ideal con robo calificado por resultar lesiones graves y en concurso real con resistencia a la autoridad».

Un hombre identificado como Simón Goméz fue detenido como presunto «partícipe necesario», mientras que una mujer llamada Pamela Ochoa y un camillero identificado como Eduardo Sánchez, que trabajaba en el hospital Evita Pueblo de Berazategui, quedaron imputados por «encubrimiento agravado por resultar de un hecho precedente especialmente grave».

Es que esas dos últimas personas habían auxiliado a Cristian Romero, un delincuente detenido en mayo por haber asaltado al joyero y baleado al policía, junto a un cómplice identificado como Juan Carlos Forlán (45), que murió tras ese hecho.

En esa ocasión, los dos ladrones en moto persiguieron a la víctima, que también iba en un rodado similar y recibió un balazo en una pierna, hasta la entrada del hospital Iriarte.

Allí, un policía de la Unidad de Prevención Local que realizaba tareas de seguridad en la entrada de la guardia salió a la calle a defenderlo y, cuando extrajo su arma y dio la voz de alto, los delincuentes lo balearon en el antebrazo izquierdo y huyeron.

Al día siguiente, el cuerpo de Forlán fue hallado con varios disparos en una calle de Ezpeleta, mientras que Romero quedó herido de bala en la cintura y guarecido en la casa de Gómez.

Tras 5 mil horas de escuchas telefónicas y distintas tareas de inteligencia, los investigadores establecieron que el rol de los hermanos Milo era el de «organizadores» de la banda.