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domingo 25 de septiembre, 2022
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Policiales

Crimen del matrimonio. Diego Del Río se desvinculó del crimen y volvió a complicar a su hermano Martín: «Practicaba tiro»

Le dio a los fiscales su celular y la clave

Diego Del Río, hermano mayor del acusado de matar a sus padres en su casa de Vicente López, declaró como testigo otra vez en la causa para aclarar que no tiene ninguna relación con los homicidios.

La nueva declaración se produjo de manera espontánea, para aclarar cuestiones planteadas por la defensora de su hermano, Mónica Chirivin, quien llegó a pedir en el expediente que se lo investigue como sospechoso.

«No tengo ningún tipo de vinculación con el homicidio de mis padres», dijo el consultor de 47 años y le entregó a los fiscales su teléfono celular con su clave para que lo periten.

Chirivin también planteó en un escrito que los cuatro testigos que identificaron a Martín Del Río (46) como el «caminante encapuchado» entre ellos su hermano, «odiaban» a su cliente.

Ante a pregunta si sentía eso por su hermano respondió: «No, para nada, de hecho una vez que pasa esto nos juntamos tres veces con mi hermano, con el abogado Félix Linfante».

«El hecho que le haya prestado plata y que no me la haya devuelto sí enfrió un poco las cosas pero la verdad es que si nos veíamos, no había problema», dijo al recordar que su hermano nunca le terminó de devolver unos 110 mil dólares que él y su mujer le habían prestado.

Diego contó que luego de que Martín fue detenido, fue 3 veces a la DDI de San Isidro, a llevarle cosas como «ropa, comida y elementos de higiene».

«También le escribí dos cartas, le llevé un libro en estas visitas, pero después decidí no hacerlo más porque quise evitar la exposición mediática», agregó.

«Durante una época él practicó tiro regularmente. Me acuerdo que no fue hace tanto tanto tiempo, y él practicaba tiro regularmente en el polígono que estaba en La Pampa cerca de Migueletes, le agarró el gusto para ir a tirar», declaró sobre su hermano.

«Él iba a tirar con sus armas, pero nunca vi en detalle cuáles eran porque, la verdad, es que las armas a mí nunca me gustaron», agregó.

Negó, tal como declaró en su indagatoria su hermano, que su padre Enrique fuera cómplice en el supuesto engaño a su madre ante la imposibilidad de mudarse en forma inmediata al edificio Chateau Libertador de Núñez, y volvió a ratificar que «lo que sabía o al menos suponía» según dichos de sus padres era que «ese día se mudaban, el 24 de agosto».

Dijo que tras los crímenes se juntó varias veces con Martín para ver cuestiones administrativas porque él «no tenía idea de los negocios» de sus padres, pero aclaró: «Hasta el momento que lo arrestaron jamás dudé de él».