Puntoseguido.com.ar | Santo en la Web y en la Red
INFO / ESPECTACULOS / DEPORTES / POLICIALES / POLITICA / ECONOMÍA / OTRO TEMA / INVITADO / LO QUE HAY QUE SABER / EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA / AYUDA SOLIDARIA / SONRILANDIA / REGIONALES
viernes 25 de septiembre, 2020
Policiales

GATILLO FÁCIL. Lucas Verón murió por un tiro en el tórax.

«Me lo mataron como una rata», dijo el padre.

Lucas Nahuel Verón, el joven que en su cumpleaños fue asesinado durante una persecución en La Matanza y por cuyo crimen detuvieron a dos policías, recibió un balazo con orificio de entrada en el tórax y de salida en la espalda, según reveló la autopsia.

No se pudo obtener un proyectil o plomo del cadáver para un futuro cotejo balístico ya que el tiro atravesó al chico de adelante hacia atrás.

Los peritos del Ministerio Público comenzarán con el análisis comparativo de las 2 pistolas 9 milímetros de los acusados con la misma cantidad de vainas de ese calibre secuestradas en la escena del crimen para determinar quien efectuó los disparos.

Se solicitaron informes sobre los GPS de los patrulleros y los llamados al 911.

Los efectivos Ezequiel Benítez y Cintia Duarte fueron imputados por el fiscal de la causa, Juan Pablo Tahtagian, del delito de «homicidio agravado por el uso de arma de fuego».

Ambos policías se negaron a declarar.

La Subsecretaría de Derechos Humanos bonaerense informó que van a acompañar durante el proceso a la familia de Lucas, al tiempo que mostraron «preocupación» por lograr «el rápido y eficaz esclarecimiento de los hechos».

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) aseguró en un comunicado que se trató de un caso de «gatillo fácil» ya que «oficiales de la bonaerense persiguieron y fusilaron a Lucas en Villa Scaso, La Matanza».

Cinthia, la hermana de Lucas, en diálogo con el canal C5N negó la versión policial que señalaba que el joven recibió un disparo mientras escapaba en moto tras cometer el robo de un celular y denunció que el amigo de su hermano recibió amenazas para realizar esa declaración en la comisaría Segunda de González Catán.

“En la comisaría lo encerraron y le dijeron que tenía que decir que salieron a robar porque sino se ‘comía’ 25 años preso”, sostuvo.

En cuantos a los policías dijo: “Ellos son pareja y viven a dos cuadra de mi casa. Él tiene antecedentes porque maltrata a los chicos; a uno le gatilló en la cabeza y le pegó”.

“Mi hijo era un trabajador, una excelente persona. Vivía para sus caballos y los carros que restauraba. Me lo mataron como una rata, me lo fusiló como un perro y me lo dejó tirado en una zanja”, dijo su padre.