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sábado 26 de septiembre, 2020
Policiales

«NO ME HAGAS NADA TENGO UN HIJO». 31 puñaladas, botellazos y puntapies por celular y mochila.

El asesino vive cerca de la mujer asesinada.


Débora Ríos de 36 años fue asesinada de 31 puñaladas y golpes en la cabeza en Moreno cuando se resistió con un gas pimienta a un asalto cuando iba a trabajar como playera en una estación de servicio.

Antes suplicó: “No me hagas nada, tengo un hijo”.

Por el crimen fueron detenidos dos vecinos como sospechosos.

La autopsia reveló que presentaba un fuerte traumatismo de cráneo aparentemente provocado por una patada, y se constataron en el cuerpo 31 heridas «punzantes y cortantes».

El hecho ocurrió por la madrugada en el cruce de Malabia y avenida San Fernando de la localidad de Cuartel V.

Tras un relevamiento por el barrio, los policías identificaron y aprehendieron primero a un joven identificado como Enzo Leonel Aylan, de 24 años en una casa a 100 metros de la escena del crimen.

Se secuestraron un par de zapatillas recién lavadas que podrían tener rastros de sangre.

Luego aprehendieron a un segundo sospechoso identificado como Alexis Iván Matcovich, de 20 años en otro domicilio ubicado también a pocos metros del lugar del crimen.

Aylan había dejado en un mensaje en su Facebook : “Cero peso ya van a esperar de mí”.

“Portate bien hermano, no hagas cagada por favor. Andá a descansar”, le escribió su hermana.

No se descarta la participación de una tercera persona, que sería amigo de los dos detenidos y que también viviría en el mismo barrio.

Los investigadores creen que ya conocían de vista a la víctima.

Ríos fue encontrada cerca de las 4 de la mañana tendida boca arriba, con manchas de sangre en el rostro y golpes en la cabeza y vestida con un mameluco de trabajo perteneciente a la empresa YPF.

A un metro estaba el aerosol de gas pimienta, por lo que realizaran un peritaje a las vestimentas de los detenidos para conocer si lo utilizó para defenderse.

Según lo que pudieron reconstruir los investigadores, Ríos fue interceptada por dos delincuentes que quisieron asaltarla, intentó defenderse con el gas irritante y luego fue asesinada a golpes y cuchillazos.

La mujer fue identificada en el lugar por su propio hermano, quien explicó que viven en una de las casas del barrio Ara San Juan, ubicado a pocos metros, y que ella salía todos los días a las 4 de la madrugada rumbo a su trabajo como playera de una estación de servicio de General Pacheco.