Puntoseguido.com.ar | Santo en la Web y en la Red
INFO / ESPECTACULOS / DEPORTES / POLICIALES / POLITICA / ECONOMÍA / OTRO TEMA / INVITADO / LO QUE HAY QUE SABER / EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA / AYUDA SOLIDARIA / SONRILANDIA / REGIONALES
viernes 24 de septiembre, 2021
Policiales

«Yo la mate, son las 3.45. Ahora me mato yo». El femicida se quitó la vida.

También le envió un mensaje a uno se sus hijos asumiendo el crimen y la decisión que iba a tomar.

Alfredo Poggio, de 80 años, mató de un disparo en el rostro a su esposa
Elsa Beatriz Revellio, de 78 años, en un casa de Villa Gesell.

Tras el femicidio, se suicidó luego de dejar una carta en la que admitió el crimen.

Un nieto de la pareja ingresó a la casa, encontró a su abuela muerta sobre la cama de una de las habitaciones y a su abuelo en la cama matrimonial, ambos con heridas de arma de fuego.

Los policías constataron que Revellio sufrió un disparo a la altura del ojo izquierdo.

Poggio tenía un balazo en la sien derecha y una pistola Bersa calibre 9 milímetros en una de sus manos.

La autopsia, cuyo resultado confirmó que se trató de un femicidio seguido de suicidio.

Además el hombre había dejado una carta en la que escribió: «Yo la maté, son las 3.45. Ahora me mató yo».

También le envió un audio de WhatsApp a unos de sus hijos alrededor de esa hora de la madrugada en el que le dijo que había asesinado a la madre y se iba a suicidar.