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14 de junio, 2024

Julio María Sanguinetti. “Vivimos en un mundo de tergiversación permanente. Es una razón más para reafirmar principios”.

“El viejo antisemitismo, que era algo propio de la derecha, ahora nace de la izquierda”

Después de que la Universidad de la República (Udelar) cancelara el curso de Alberto Spektorowski, los estudiantes catalogaron de “sionista” y “apelogeta” de Israel, el Partido Colorado convocó al docente a una charla sobre la laicidad, encabezada por el ex presidente Julio María Sanguinetti.

El histórico dirigente uruguayo definió el rol de la izquierda como nueva cuna del antisemitismo.


El ex presidente dijo que se está viviendo una época de “gran confusión ideológica”, en la que los agredidos “pasan a ser agresores” y viceversa.

“Vivimos en un mundo de tergiversación permanente. Es una razón más para reafirmar principios”

“Lo vemos en Europa y, de algún modo, lo vemos aquí. Pero Europa es un laboratorio para nosotros porque Francia, España e Italia son nuestra idiosincrasia. Uno advierte que el liberalismo holandés, cuna de las libertades, está asediado por movimientos de extrema derecha. La vieja socialdemocracia sueca, ejemplo durante tantos años, hoy está bajo los mismos asedios”


“Nos encontramos que los viejos partidos conservadores son llevados por delante por partidos extremos que usando el tema de las inmigraciones asumen una actitud discriminatoria. Y hacia el otro lado, nos encontramos con movimientos de izquierda que se transfiguran y pasan a otras construcciones dogmáticas. Al punto que hoy el viejo antisemitismo, que era algo propio de la derecha, ahora nace de la izquierda, que es la que discrimina. Cuando se enarbolan determinadas banderas… Acá aparecieron banderas palestinas mucho antes de este conflicto y parecían ser algo de eso. Es algo muy contradictorio y extraño”

El ex presidente uruguayo definió que el mundo está “asediado por populismos”.

Dijo que Jair Bolsonaro no es un “político conservador” sino un “agitador de derecha”.

“El viejo conservadurismo se refugiaba en que las libertades iban a generar naturalmente una evolución de la sociedad. Esta extraña raza que ha aparecido –a la izquierda con estos brotes increíbles de discriminación y racismo; y hacia la derecha, desplazando los viejos partidos conservadores– es un asedio a los valores democráticos”

“La laicidad fue un gran debate en el siglo XIX, con el Estado y la Iglesia. En los últimos 40 o 50 años el debate se ha desplazado a otros de creencias y dogmas, cuando aparecieron las religiones seculares”

Sanguinetti cerró diciéndole a Spektoroski que hacía “muy bien” en seguir siendo “orgullosamente sionista”, “orgullosamente judío” y “orgullosamente uruguayo”.

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