Puntoseguido.com.ar | Santo en la Web y en la Red
INFO / ESPECTACULOS / DEPORTES / POLICIALES / POLITICA / ECONOMÍA / OTRO TEMA / INVITADO / LO QUE HAY QUE SABER / EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA / AYUDA SOLIDARIA / SONRILANDIA / REGIONALES
sábado 21 de mayo, 2022
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Ver más...

Política

Lavado de dinero. US$ 2 mil millones.

Juan Mariano Martínez Rojas, quien le compró el diario Tiempo Argentino y Radio América a principios de 2016 a Sergio Szpolski, habló desde Estados Unidos luego de que el juez Gustavo Meirovich ordenara su captura. El empresario, investigado en una causa por presunto lavado de dinero, explicó que las maniobras se realizaban a través de empresas fantasma y vínculo a varios funcionarios del kirchnerismo con las operaciones.

Martínez Rojas señaló que falseaban los papeles de la mercadería que traían y apagaban escaners para entrar contenedores a la Aduana. Los policías que controlaban lo que ingresaba recibían coimas. Además, contó que “cada salida de divisas estaba autorizada por un juez» y que «cobraban por firmar», por lo que miembros el Poder Judicial formaban parte de la mafia.

Sung Ku Hwang -alias «Mr. Korea». Era el financista de la llamada «mafia de los contenedores». Se entregó este año.

El empresario admitió que su trabajo con la organización que habría lavado 2 mil millones de dólares solo consistió en “hacer relaciones públicas”, es decir, cobraba un sueldo por relacionar gente. «No manejaba efectivo ni tomaba decisiones», agregó.

El ex dueño de Tiempo Argentino aseguró que el exdirector de la AFIP, Ricardo Echegaray, el cuñado de Julio De Vido, Claudio Minnicelli, el exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno y otros funcionarios kirchneristas formaban parte de la banda que dirigía Sung Ku Hwang -conocido como «Mr. Korea», quien abría las empresas fantasma y formó parte de la «mafia de los contenedores».

Las maniobras por la que se investiga a Martínez Rojas surgen a partir de un grupo de personas que simulaban importaciones en pleno cepo cambiario. Primero se encargaban de armar las sociedades para luego poder importar. La banda se encargaba de presentar las DJAI (Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación) en bancos y autoridades como la Aduana para conseguir dólares a precio oficial. Adquirían divisas en el mercado legal para la entrada de productos del exterior y luego las transferían al extranjero. Se calcula que la estafa fue por unos U$S 300 millones, entre 2012 y 2015.

«Jugaban con la diferencia cambiaria durante el cepo. El dólar oficial estaba a $ 6 y el dólar blue a $12. Se llevaban un 100% diario», explicó Martínez Rojas.