El gigante de la construcción brasileño Odebrecht pagó durante el kirchnerismo al menos U$S 35 millones en coimas para ganar contratos de obra pública. Entre ellos, el soterramiento del ferrocarril Sarmiento, los gasoductos y la planta potabilizadora de Tigre.
En el caso del soterramiento los “arrepentidos” admitieron que pagaron sobornos por al menos US$ 3,3 millones a allegados a Julio De Vido, cuando lideraba el Ministerio de Planificación Federal, con el objetivo de asegurarse la megaobra. Esta exuberante suma podría llegar a los U$S 20 millones, según informó TN.




