Está grave
Un empleado de 36 años, identificado como O.P.M., terminó con quemaduras severas tras rociarse con combustible y prenderse fuego. El hecho ocurrió en el predio de la empresa de logística Expreso For Zap donde el hombre había asistido para exigir el pago de sus haberes adeudados desde hacía meses.
De acuerdo a la información policial, la situación escaló rápidamente cuando el trabajador se atrincheró en una garita de seguridad con un bidón de nafta y un encendedor. Desencajado por la falta de respuestas, el hombre rechazaba los ofrecimientos parciales de dinero que le hacían por teléfono. “¡No quiero 500 mil pesos! Quiero toda mi plata, no me la vas a pagar más”, exclamaba a los gritos mientras era rodeado por al menos seis efectivos de la Comisaría 32ª.
Tras varios minutos de una negociación que resultó frustrada, el personal policial decidió intervenir para neutralizar al sospechoso. Según se observa en los registros fílmicos del momento, un oficial efectuó disparos con una pistola Taser para intentar reducirlo. Sin embargo, lejos de finalizar el conflicto, la descarga eléctrica habría coincidido con el momento en que el trabajador decidió prenderse fuego, generando una combustión instantánea.
En medio de gritos desgarradores de dolor, las llamas envolvieron por completo el cuerpo del empleado y alcanzaron a dos de los agentes que ya habían ingresado a la garita para detenerlo. El hombre logró descender de la estructura envuelto en fuego, donde fue auxiliado de urgencia por personal de bomberos que utilizó matafuegos de polvo químico para sofocar el foco ígneo y evitar una tragedia aún mayor en el predio.
El trabajador fue trasladado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde los médicos le diagnosticaron quemaduras en el 80 por ciento del cuerpo. Según el último parte médico, el paciente permanece intubado, en estado reservado y con riesgo de vida. Por su parte, los policías que intervinieron en el forcejeo sufrieron heridas leves en brazos y manos y se encuentran fuera de peligro.
Allegados a la víctima sostuvieron que el conflicto se originó por una disputa laboral de larga data relacionada con pagos pendientes por tareas de vigilancia tercerizada. “Estaba desesperado porque no le daban respuestas”, explicaron desde su entorno, asegurando que el hombre buscaba presionar al empleador para cobrar lo que le correspondía para subsistir, pero la situación se salió de control.
Durante el operativo, se vivieron momentos de muchísima tensión entre los presentes, ya que la empresa se encontraba en pleno funcionamiento. La rapidez con la que actuaron los Bomberos Zapadores fue clave para que el fuego no se extendiera a otros sectores de la compañía de transporte, aunque el daño sufrido por el empleado fue devastador en apenas unos pocos segundos.
En un principio, la causa fue caratulada como tentativa de suicidio y quedó bajo la órbita de la Unidad de Homicidios Culposos. No obstante, debido a la intervención del personal policial y al uso del arma de electrochoque en un ambiente con presencia de combustibles, la investigación será remitida en las próximas horas a la Unidad Fiscal de Violencia Institucional para evaluar el accionar de la fuerza.
Pasó en Rosario.




