Dos años después de la desaparición de Loan, la búsqueda de la verdad enfrenta un desafío inesperado: evitar que el propio juicio se convierta en un nuevo problema.

Todos esperaban respuestas. Lo primero que apareció fue el miedo a tener que empezar de nuevo.
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña comenzó con una imagen que resume buena parte del drama argentino. Todos esperaban respuestas pero lo primero que apareció fue el miedo a que el juicio se cayera antes de empezar en serio.
Loan tenía cinco años cuando desapareció el 13 de junio de 2024 después de un almuerzo familiar en el paraje El Algarrobal en la localidad correntina de 9 de Julio. Desde entonces su nombre dejó de ser solamente el nombre de un niño. Se transformó en una pregunta nacional. Dónde está Loan. Qué pasó esa tarde. Quién sabe la verdad. Quién calla. Quién desvió la investigación. Quién tenía un rol y no lo cumplió.
Dos años después el juicio oral comenzó en Corrientes en el predio del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional. No empezó en una sala común de tribunales sino en un espacio acondicionado para un proceso enorme incómodo y sensible. Hay diecisiete acusados alrededor de treinta abogados defensores y cerca de doscientos testigos previstos. No se trata de un juicio simple. Es una causa grande pesada con muchas personas sentadas en el banquillo y con una sociedad entera mirando.
El acusado que llegó tarde y obligó a la Justicia a mirar sus propios cimientos.

Gentileza Infobae.
Pero el primer sacudón no vino por una declaración explosiva ni por una prueba nueva. Vino por una cuestión que al lector común puede parecerle secundaria aunque no lo es. La presencia la defensa y la participación válida de uno de los acusados.
Uno de los imputados Esteban Federico Rossi Colombo no estuvo físicamente en la primera audiencia. Había sido declarado en rebeldía una palabra que en lenguaje sencillo significa que el acusado no se presentó cuando debía hacerlo ante el tribunal.
Luego Rossi Colombo apareció por Zoom. Dijo que no había podido viajar a Corrientes porque no tenía dinero para trasladarse ni para contratar abogado. A partir de allí comenzó el problema. Si el acusado se incorporaba al juicio después de que ya se habían leído partes importantes de la acusación existía un riesgo. Que más adelante se dijera que no conoció correctamente los hechos que se le imputaban.
Toda persona acusada tiene derecho a saber de qué se la acusa. Nadie puede defenderse bien si no sabe con precisión qué hecho le atribuyen qué papel le asignan y qué pruebas pretenden usar en su contra.
La palabra que nadie quería escuchar: nulidad.
Por eso se encendieron las alarmas.
La defensora oficial asignada a Rossi Colombo pidió tiempo para conocer la causa. Del otro lado la Fiscalía advirtió otro riesgo. Si el juicio avanzaba con ese defecto podía generarse una nulidad.
La palabra nulidad suele sonar técnica fría de abogados. Pero es muy simple. Una nulidad significa que un acto judicial se hizo mal de una manera tan importante que puede quedar sin valor.
Cuando un juicio se anula el daño es enorme. No se pierde una mañana. Se pueden perder meses o años. Los testigos deben volver. Las familias reviven el dolor. Los jueces deben recomenzar. El Estado gasta otra vez. Y la sociedad siente que la justicia gira en círculos.
“No queremos otro caso Maradona”.
Por eso la frase que sobrevoló la audiencia fue tan fuerte.
No queremos un nuevo caso Maradona.
La referencia no fue casual. El juicio por la muerte de Diego Maradona debió volver a empezar luego de una crisis institucional que terminó con la anulación del debate.
Más allá de las diferencias entre ambos casos el mensaje fue claro. Nadie quiere que el juicio por Loan avance durante semanas o meses para que después alguien diga que todo estuvo mal hecho desde el inicio.
El tribunal apretó el botón de reinicio.

Gentileza Infobae. Dres. Belforte, Ceroleni, Bracco y Bosch.
En el caso Loan el Tribunal tomó una decisión fuerte. Resetear el debate.
Es decir volver hacia atrás y releer la acusación desde el comienzo para evitar que quedara una grieta procesal.
En lenguaje de todos los días antes de seguir construyendo el edificio los jueces revisaron los cimientos. Porque si el cimiento está mal todo lo demás puede venirse abajo.
Esa decisión postergó las declaraciones que muchos esperaban. Las de los padres de Loan José Peña y María Luisa Noguera.
No todos los acusados están sentados allí por lo mismo.
En este juicio hay dos grandes grupos de acusados.
Por un lado están quienes fueron vinculados al momento central de la desaparición. El almuerzo el camino al naranjal los adultos que estaban con Loan o cerca de él y las circunstancias inmediatas posteriores.

Gentileza Diario Ya.
Por otro lado aparecen personas acusadas por hechos posteriores relacionados con el presunto desvío de la investigación influencias sobre testigos o intervenciones extrañas que habrían entorpecido la búsqueda de la verdad.

Gentileza Guale Digital
Algunos están acusados por el hecho principal. Otros por lo que ocurrió después. Pero en una desaparición cada minuto perdido puede ser decisivo. Desviar una investigación no es un detalle. Puede significar impedir que la verdad llegue a tiempo.
Este juicio también juzga todo lo que ocurrió después de la desaparición.
Por eso este juicio no es solamente sobre lo que ocurrió con Loan. También es sobre la búsqueda. Sobre los silencios. Sobre las contradicciones. Sobre las llamadas. Sobre los vehículos. Sobre los botines. Sobre los caminos. Sobre quienes dijeron una cosa y luego otra. Sobre quienes tenían responsabilidades institucionales. Sobre quienes pudieron colaborar y no colaboraron. Sobre quienes según la acusación pudieron haber confundido contaminado o desviado.
Cuando una defensa existe sólo en apariencia.

Gentileza El Libertador.
Si el juicio empieza mal todo lo que viene después queda bajo sospecha.
La defensa real no significa solamente que haya un abogado sentado al lado.
Significa que ese abogado pueda trabajar. Que conozca el caso. Que pueda leer la acusación. Que pueda hablar con su defendido. Que pueda objetar. Que pueda preguntar. Que pueda preparar una estrategia.
Si eso no ocurre la defensa se convierte en una apariencia.
Y los juicios no pueden sostenerse sobre apariencias.
Un niño desaparecido y una Justicia bajo examen.

Gentileza MDZ ON LINE.
Ese es el punto más delicado del caso Loan en estas primeras jornadas.
El juicio debe cuidar las garantías pero no puede perder de vista que detrás del expediente hay un niño desaparecido una familia destruida y una sociedad que lleva dos años esperando respuestas.
Loan no es un expediente.
Loan no es una carátula.
Loan no es una hipótesis.
Loan es un niño que falta.
Y cuando falta un niño todo el sistema judicial está bajo examen.
Antes de encontrar la verdad había que asegurar que la verdad pudiera ser juzgada.

Gentileza Clarin.
Por eso el inicio del juicio dejó una paradoja amarga.
Antes de hablar de la verdad hubo que hablar de nulidades.
Pero quizá esa discusión bien entendida no sea una pérdida de tiempo. Tal vez sea una advertencia necesaria.
Si el país quiere una respuesta seria el juicio debe ser serio desde el primer minuto.
No puede haber improvisación.
No puede haber acusados que entren por la ventana.
No puede haber defensas simbólicas.
No puede haber audiencias sostenidas con remiendos.
No puede haber un proceso que avance rápido hoy para romperse mañana.
La velocidad no siempre es justicia.
A veces avanzar mal es retroceder.
El juicio empezó dos veces. La verdad todavía espera.

Foto gentileza Clarin
El desafío del Tribunal Oral Federal de Corrientes será enorme.
Deberá conducir un juicio con muchos acusados muchas defensas fuerte presión pública un caso emocionalmente insoportable y una cantidad muy grande de prueba.
Porque una sentencia que se cae no sirve.
Una condena anulada no repara.
Una absolución anulada tampoco pacífica.
Y un juicio repetido vuelve a lastimar a todos.
A la familia.
A los testigos.
A la sociedad.
Y también a la propia credibilidad de la justicia.
El juicio recién comienza.
O tal vez sea más preciso decir que acaba de comenzar por segunda vez.
La pregunta que moviliza a todo un país sigue siendo exactamente la misma que hace dos años.
¿Qué pasó con Loan?
Alejandro Vecchi – Invitado




