Cuestionó con dureza a la “alta política”, detalló los cinco ejes de la iniciativa monetaria y adelantó un paquete que incluye el “grillete fiscal”.
El presidente Javier Milei presentó este jueves por cadena nacional la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una iniciativa que calificó como el conjunto de reformas estructurales más importante de los últimos 91 años para poner fin a la emisión monetaria destinada a la “alta política”.
Acompañado por su Gabinete y el equipo económico desde la Casa Rosada, el mandatario sostuvo que el organismo posibilitó un “robo histórico” a los argentinos a través del impuesto inflacionario. En esa línea, apuntó contra las administraciones anteriores y mencionó expresamente a Cristina Fernández de Kirchner y a la ex titular de la entidad Mercedes Marcó del Pont por la utilización de reservas en 2010.
El proyecto enviado al Congreso de la Nación se estructura en cinco ejes fundamentales. En primer lugar, se establece que la misión excluyente del Banco Central será preservar el valor de la moneda, reconociendo que la inflación es siempre un fenómeno monetario.
Como segundo punto, se prohíbe de modo taxativo la financiación al Estado, tanto para el Tesoro Nacional como para provincias y municipios. El tercer eje busca blindar al presidente y al directorio del organismo, exigiendo una mayoría de dos tercios en ambas cámaras legislativas para su remoción.
Los últimos dos puntos contemplan la asimilación de activos iniciales a unidades físicas con reservas técnicas no distribuibles y la eliminación definitiva de las letras intransferibles emitidas en 2012. Además, Milei adelantó que enviará proyectos complementarios sobre mercado de capitales y seguros.
Entre las iniciativas complementarias se destaca el “grillete fiscal”, una regla que obligará al Congreso a mantener el equilibrio presupuestario bajo la amenaza de un “shutdown” o paralización de servicios no esenciales que incluiría la suspensión de sueldos para legisladores y funcionarios del Poder Ejecutivo.




