Downing Street cerró la puerta a futuros referendos tras la cumbre separatista, mientras los líderes regionales firmaron un memorando para acercarse a la Unión Europea.
El Gobierno británico rechazó de forma tajante este lunes el reclamo de independencia impulsado por Escocia, Irlanda del Norte y Gales, al asegurar que la unión funciona mejor mediante valores compartidos.
La negativa fue ratificada por el primer ministro Andy Burnham, quien descartó de plano la organización de nuevos referendos constitucionales a pesar de la presión política regional.
Cumbre y alianza regional
Previamente, los dirigentes locales firmaron un “memorando de entendimiento” para integrar una estrategia conjunta en materia económica, energética y de vinculación con la Unión Europea.
Del cónclave participaron el primer ministro escocés, John Swinney; su par galés, Rhun ap Iorwerth; la ministra principal norirlandesa, Michelle O’Neill, y la líder del partido Sinn Féin, Mary Lou McDonald.




