La montañista argentina Natalia Martínez estaba en medio de una ascensión en solitario del Monte Logan, en Yukón (Canadá) cuando dos sismos sacudieron la región y provocaron avalanchas que la dejaron aislada a 3000 metros de altura, en un terreno inestable, y a la espera de un rescate que podría tomar varios días. Martínez intenta sobrevivir a los fuertes vientos y temperaturas de 30 grados bajo cero.
Cómo el terreno es peligroso y puede haber otro temblor, no se puede alejar mucho de su campamento. Tendrá que aguantar al menos hasta el viernes para que mejoren las condiciones meteorológicas y que la puedan rescatar en helicóptero, indicó al medio canadiense CBC su pareja, el glaciólogo y andinista chileno Camilo Rada, que se encuentra estudiando en Vancouver.





