Leonardo Meirelles, el “cuevero” de las coimas en Brasil, admitió que la matriz de corrupción del caso Lava Jato se aplicó también en la Argentina. “Existía en Brasil y se extendió a todos los países donde operó Odebrecht”.
Se trata de un testimonio clave que ratifica que en nuestro país hubo un proceso de corrupción masiva con la obra pública vinculada a Odebrecht.
En febrero hubo una secreta teleconferencia en la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires. Allí asistieron miembros de la Casa Rosada, del FBI y del Departamento de Justicia. En la nota publicada en Clarín por Marcelo Bonelli, se confirmó que desde Washington los funcionarios dijeron que el FBI tiene todos los nombres de los argentinos que recibieron sobornos de Odebrecht.
La confesión de Meirelles encendió luces de alarma y movilizó un fuerte lobby de políticos, ex funcionarios y empresarios que buscan frenar la investigación.
En esa supuesta lista están Cristina Kirchner, Julio De Vido y Amado Boudou, pero también empresarios vinculados al actual gobierno y algunos de la Cámara de la Construcción quienes serían los beneficiados con las posibles maniobras.




