La empresa Odebrecht ofreció al Gobierno argentino reparar el daño causado pagándole el equivalente de lo que había desembolsado en sobornos. Sin embargo, en paralelo, le reclama al Estado un resarcimiento por los contratos rescindidos.
Sólo por las obras de ampliación de los gasoductos del norte y sur, según confirmó “La Nación” en la nota de Florencia Donovan, Odebrecht está exigiéndole al Estado un resarcimiento de US$ 202,6 millones, es decir, casi seis veces más de lo que pretende pagar en daños por corrupción.
El gigante ahora también pide una compensación por las obras que no pudo terminar. La compañía le exige al Estado un resarcimiento de $939 millones y US$ 123 millones por la rescisión de la obra que estaba bajo la órbita de Cammesa, y $ 148 millones y US$ 13 millones más, por la que había ganado Albanesi.




