La baja de clientes, aproximadamente del 30%, y los grandes gastos ocasionados por los aumentos de las tarifas, llevaron a que varios actores de la industria tengan que abandonar el negocio.
“Los hoteles que no se modernizaron están pasando un momento difícil, lo que funcionaba antes, no significa que siga funcionando ahora. Tienen que invertir en mejoras edilicias y vender otra clase de experiencias. Algunos optan por ofrecer promociones o arman paquetes de cenas. Ya quedaron en el olvido las épocas de esplendor cuando la gente hacia cola. La única solución es reinventarse para llegar a un público más joven”, aseguró Victoria Ortíz, directora de la aplicación Reservatelos, a Diario BAE.




