Los alumnos de la Academia ISCA en Exeter, en el suroeste de Inglaterra , habían pedido permiso para modificar el uniforme debido a las altas temperaturas que se registraron recientemente en el país. 30 chicos decidieron asistir a clases en falda en forma de protesta.
El conflicto no parece tener nada que ver con la insensibilidad de las autoridades escolares hacia los estudiantes, sino con el deseo de no violar los estatutos. La directora de la Academia ISCA, Aimee Mitchell, aclaró que los shorts “no forman parte” del uniforme escolar.
Los alumnos esperan que la escuela reconsidere su política sobre los shorts como resultado de la protesta. Al parecer, la directora no lo ha descartado.




