A 10 días de la desaparición, habló, por primera vez, Ignacio Aristi, dueño de la avioneta y padre del único pasajero a bordo, Matías Aristi.
“Creo que mi hijo tiene mucha fuerza. Nosotros creemos que están vivos”, dijo con voz quebrada. “No nos vamos a resignarnos a nada. Ninguno de nosotros. Ni los amigos de los chicos. Los chicos de Bragado hacen turno para que todos los días estemos acompañados”, agregó.
Con dolor, comentó que hasta el momento “no tenemos nada. Ningún indicio” de la aeronave desaparecida.
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) anunció que desde el 2 de agosto intensificó la búsqueda por aire, agua y tierra y sumó drones térmicos para mejorar el rastrillaje.




