Su marido está acusado y tendría problemas psiquiátricos.
Una mujer de 38 años fue asesinada a golpes en el rostro y apuñalada delante de su bebé de dos semanas, en una vivienda.
En la casa vivía María Elvira Forfaro y Lucas Ezequiel Polito (42), junto a su bebé.
El padre de Polito mantuvo una llamada telefónica con él hasta que en un momento escuchó un ruido extraño y se cortó la comunicación.
Polito no atendió más y el hombre se dirigió a la casa de su hijo, donde encontró a la mujer fallecida.
Personal de la comisaría local fue alertado a través del 911 y al llegar aprehendió como sospechoso a Polito, quien tenía manchas de sangre en su cuerpo al igual que su bebé de dos semanas que tenía en sus brazos.
El médico legista observó a simple vista que la mujer sufrió un fuerte golpe en el rostro y que tenía lesiones cortopunzantes en el cuerpo.
Secuestraron en el lugar una tijera que posiblemente pudo haber sido utilizada por el agresor.
Por el femicidio detuvieron a su pareja.
El fiscal de la causa debió interrumpir la indagatoria al acusado, ya que éste manifestaba incoherencias, y dispuso la realización de una pericia psiquiátrica para determinar si comprendió la criminalidad del acto y si está en condiciones de afrontar un futuro juicio.
El abogado manifestó que su cliente estaba mal psiquiátricamente.
El imputado comenzó a expresar incoherencias y no paraba de moverse en la sala, por lo que el fiscal interrumpió la audiencia.
Pasó en Vicente López.




