Pasó en un barrio cerrado.
Un grupo de adolescentes que le había tocado el timbre a un vecino para hacerle una broma en un barrio cerrado.
El hombre los salió a perseguir con una escopeta. También amenazó a la madre de uno de los chicos con un arma.
Todo comenzó un grupo de cuatro adolescentes de 14 años salió a caminar por el barrio cerrado “Estancias del Pilar”. Los dos residentes en el lugar estaban acompañados por dos amigos del colegio. Se pusieron a hacer “ring-raje” por el country.
Le golpearon la puerta a un vecino que se tomó a mal la broma y salió con una escopeta en una mano y un arma en la otra para perseguirlos por las calles del barrio privado.
Cuando vio a los jóvenes entrar a una casa, tocó el timbre y se dio cuenta de que no se trataba de delincuentes, sino de un grupo de adolescentes que estaba haciendo una broma.
Se violentó aún más y amenazó a la mamá de uno de los adolescentes que hizo la broma.
“Son chiquitos”, fue el primer argumento que dio la dueña de la casa ante la reacción del hombre. “¿Qué menores? Golpean en mi casa”, respondió.
“A mí también me han tocado la puerta de mi casa y no vengo con una pistola”, dijo la mujer.
“Y a mí qué carajo me importa. Ubicate vos con la gente que tenés adentro de tu casa”, le respondió el hombre.
“Si tenés pelot.. adentro de tu casa, hacete cargo o va a haber un problema acá. ¿De dónde salieron estos pedazos de pelot.. que vienen a tocar la puerta de mi casa a esta hora?”, dijo el hombre
“A la policía voy a llamar”, dijo la mujer desde la puerta de su casa.
“Yo también voy a llamar a la policía”, replicó el hombre mientras regresaba a su domicilio con la escopeta.
La madre de uno de los adolescentes habló con el efectivo seguridad del barrio privado y les dijo: “¿Cómo permiten algo así? Él no puede venir acá con un arma. Esto no me gusta nada, no entiendo como puede estar con un arma caminando por el barrio”.
La mujer escribió un texto para dirigirse al resto de los vecinos del barrio cerrado en el que reconoció que su hijo y sus amigos “tuvieron una mala idea que fue golpear la puerta de un vecino y se armó un estado de confusión generalizada”.
“El propietario salió con armas y la guardia buscaba a dos ‘chorros’. Este propietario vio a dos de ellos entrar en casa y se ve que ahí se dio cuenta de que eran dos chicos y no ladrones. A todo esto había un despliegue de seguridad impresionante”, relató la mujer.
“Este propietario se apareció con una escopeta y una pistola a los gritos para que los chicos bajaran, para que yo diera nombres -ya a dos los habían buscado uno de los padres-, insultándome sin parar (‘pelotuda’, ‘pelotuda de mierda’ (sic), ‘no sabés qué pelotudos metés en tu casa’) y hasta me dijo ‘esto no va a quedar así`”, relató.
“Al rato vino la policía, pero como había sido alertado de que estaba ingresando, fue a dejar sus armas a su casa”. “Seguía gritándome que yo era una encubridora. Fue una situación de total angustia y pánico”, agregó.
Presentó una denuncia penal en la comisaría y aportó el video en el que queda reflejada toda la conversación. “Ya se dictó una medida perimetral para mí y para la casa del otro chico, y tendremos custodia policial”, detalló la mujer.
Fue allanada la casa del denunciado quien fue trasladado a la comisaría.
Pasó en Pilar.




