Otra noche de incidentes en el barrio de Schanzenviertel, en Hamburgo, ciudad en la que se realiza la Cumbre del G20.
No hubo jornada de paz para los 20 mandatarios que forman parte de este grupo estratégico de paises entre los que se encuentra la Argentina.
Los manifestantes lanzaron botellas y otros elementos a la policía, que detuvo a varias personas y utilizó carros hidrantes para dispersar a los manifestantes.
El enfrentamiento entre militantes antiglobalización y la policía alemana dejó autos en llamas, más de 150 agentes heridos y varios detenidos.
El diario Der Spiegel afirmó que las autoridades de la ciudad han pedido refuerzos al contingente actual, formado por unos 19.000 efectivos. Las manifestaciones violentas contra la cumbre son “inaceptables”, condenó la canciller alemana, Angela Merkel.
Grupos de entre 200 y 600 manifestantes prosiguieron durante todo el día con sentadas para tratar de bloquear los accesos al centro de congresos donde tiene lugar la cumbre.
Las fuerzas policiales bloquearon varias estaciones de metro, en unos momentos en los que la circulación por un amplio perímetro está reservada a vehículos autorizados, delegaciones o Policía.




