El jefe de la delegación de Gendarmería de El Bolsón, Fabián Méndez, habló por primera vez sobre el caso de desaparición de Santiago Maldonado y quebrado, expresó: “Dios quiera que sepamos donde está. Se tiene que saber la verdad“. Además, el agente aseguró que “pone las manos en el fuego” por sus compañeros que estuvieron involucrados en el operativo de desalojo en Chubut el 1 de agosto pasado.
En una entrevista que brindó al programa de Jorge Lanata, Periodismo Para Todos, Méndez relató cómo fueron los procedimientos durante la manifestación en la ruta 40. Durante uno de los operativos, señaló que hubo dos agentes heridos que sufrieron fracturas. Además, ningún oficial detuvo a nadie.“Los manifestantes estaban a más de 40 metros de distancia. Usan boleadoras, necesitan distancia para tirar piedras. Nunca llegamos al contacto. Se avanzó hasta cerca del río“, sostuvo.
Finalmente, cuando se le preguntó sobre el rastrillaje en Cushamen, el cual duró cinco horas, explicó que “había que buscar elementos para la causa” y que “había que tomar contactos con la Justicia” y la señal telefónica no era buena. “Se filmó lo que se consideró necesario para la Justicia”, dijo cuando se le cuestionó que no se había grabado el operativo.
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